lunes, septiembre 28, 2009

GigaGalaxy Zoom 3: La Nebulosa de la Laguna

Comunicado de Prensa ESO PR /09.

Se completa la trilogía ESO de imágenes de la Vía Láctea.

Se acaba de publicar on-line la tercera imagen del proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO, completando en forma notable esta zambullida de ojos abiertos dentro de nuestro hogar galáctico.

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ESO PR Photo 36a/09 – La Nebulosa de la Laguna

Capturada por la Cámara Gran Angular adosada al telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en La Silla, Chile, esta imagen de la Nebulosa de la Laguna cubre un área de 1,5 grados cuadrados (ocho veces más grande que la de la Luna llena) con un total de 370 millones de píxeles. Fue tomada utilizando tres filtros de banda ancha (B, V y R) y uno de banda angosta (H-alfa).

© ESO

La última fotografía es la continuación de otras imágenes del cielo tal como se lo observa a simple vista y a través de un telescopio de aficionado, publicadas a lo largo de las dos últimas semanas. Esta tercera imagen nos ofrece una sobrecogedora muestra de un objeto astronómico, esta vez una vista de 370 millones de píxeles de la Nebulosa de la Laguna, con la calidad y la profundidad de campo que necesitan los astrónomos en su intento de comprender nuestro universo.

La nueva imagen se extiende a lo largo de un campo de visión de más de un grado y medio cuadrado, un área ocho veces mayor que la de la Luna llena, y fue obtenida con la Cámara Gran Angular adosada al telescopio MPG/ESO de 2,2 metros del observatorio de La Silla, en Chile. Esta cámara de 67 millones de píxeles ya ha creado varias de las imágenes más icónicas de ESO.

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ESO PR Photo 36b/09 – Proyecto GigaGalaxy Zoom

Las tres imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom muestran el cielo en niveles diferentes, desde lo que se puede ver a simple vista, luego a través de un telescopio de aficionado y hasta lo que se observa con un telescopio profesional.

© ESO

El intrigante objeto que se muestra aquí, la Nebulosa de la Laguna, se encuentra ubicada a unos cinco mil años-luz de distancia en la dirección de la constelación de Sagitario (el Arquero). La nebulosa es una gigantesca nube interestelar de 100 años-luz de diámetro donde se están formando estrellas. Las manchas oscuras diseminadas por toda la nebulosa son enormes nubes de gas y polvo que están colapsando bajo su propia gravedad y dentro de poco tiempo darán nacimiento a cúmulos de estrellas jóvenes y brillantes. Algunas de las nubes más pequeñas son conocidas como “glóbulos” y las más prominentes han sido catalogadas por el astrónomo Edward Emerson Barnard.

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Haciendo zoom sobre la Nebulosa de la Laguna.
© ESO

La Nebulosa de la Laguna alberga al joven cúmulo estelar abierto conocido como NGC 6530. Este último es el hogar de 50 a 100 estrellas y parpadea en la porción inferior izquierda de la nebulosa. Las observaciones sugieren que el cúmulo se encuentra ligeramente por delante de la propia nebulosa, si bien continúa estando rodeado por polvo, como lo revela el enrojecimiento de la luz estelar, un efecto que ocurre cuando pequeñas partículas de polvo difunden la luz.

El nombre de la Nebulosa de la Laguna se debe a la ancha franja en forma de laguna que se encuentra localizada en el medio de la nebulosa y que la divide en dos sectores luminosos.

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Paneo sobre la Nebulosa de la Laguna.
© ESO

Este espléndido paisaje estelar es el último de la serie de tres imágenes que componen el proyecto GigaGalaxy Zoom, lanzado por ESO como parte del Año Internacional de Astronomía 2009 (IYA 2009). A través de tres imágenes gigantes, el proyecto GigaGalaxy Zoom revela la totalidad del cielo tal como aparece a simple vista desde uno de los desiertos más oscuros de la Tierra, y luego hace zoom sobre una rica región de la Vía Láctea utilizando primero un telescopio de aficionado y después finaliza utilizando un telescopio profesional, para así revelar los detalles de una nebulosa famosa. De esta forma, el proyecto enlaza el cielo que todos podemos ver con el cosmos profundo y “escondido” que los astrónomos estudian como tarea diaria. La maravillosa calidad de las imágenes es un testamento al esplendor del cielo nocturno en los sitios de observación de ESO en Chile, que son los observatorios astronómicos más productivos del mundo.

“El sitio web dedicado al proyecto GigaGalaxy Zoom ha probado ser muy exitoso, atrayendo a cientos de miles de visitantes de todo el mundo”, dice el coordinador de proyecto Henri Boffin. “Con la trilogía ya completa, los visitantes podrán explorar un medioambiente cósmico magníficamente detallado en muchas escalas diferentes y realizar un viaje sobrecogedor por nuestra Vía Láctea”.

ENLACES:

El sitio web de GigaGalaxy Zoom se encuentra aquí.
Página web del observatorio de La Silla, en Chile.
Página web de la nebulosa de la Laguna en GigaGalaxy Zoom.

MAS INFORMACIÓN:

Como parte del IYA2009, ESO está participando en varias y notables actividades de divulgación, en línea con su rango de líder mundial en el campo de la astronomía. ESO alberga el Secretariado IYA2009 para la Unión Astronómica Internacional, que coordina globalmente al IYA2009.

ESO es uno de los Asociados de Organización del IYA2009, y también estuvo involucrado cercanamente con la resolución enviada a las Naciones Unidas por Italia, que llevó a que la 62ª Asamblea General de la ONU proclamara al 2009 como Año Internacional de Astronomía.
Además de un amplio espectro de actividades planeadas tanto a nivel local como internacional, ESO lidera tres de los doce Proyectos Piedra Angular (Cornerstone Projects). ESO (European Southern Observatory = Observatorio Austral Europeo), es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el sostén de 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.
ESO lleva a cabo un ambicioso programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación con base en tierra que permitan a los astrónomos realizar importantes descubrimientos científicos. También cumple un papel de liderazgo en la promoción y organización de cooperación en la investigación astronómica.
ESO opera tres lugares únicos de observación de clase mundial en la región del desierto de Atacama en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Telescopio Muy Grande, el observatorio de luz visible más adelantado del mundo.
ESO es también el socio europeo del revolucionario telescopio ALMA, el mayor proyecto astronómico de la actualidad.

La tercera imagen del proyecto GigaGalaxy Zoom fue tomada con la Cámara Gran Angular (WFI) adosada al telescopio MPG/ESO de 2,2 metros del observatorio de La Silla, en Chile. A los efectos de optimizar el tiempo de uso del telescopio, las imágenes fueron obtenidas por astrónomos del equipo ESO, quienes eligieron que las observaciones más favorables fueran logradas en un momento dado cualquiera, teniendo en cuenta la visibilidad del objeto y las condiciones del cielo. El observatorio de La Silla, a 600 kilómetros al norte de Santiago de Chile y con una altitud de 2 400 metros, ha sido un baluarte de ESO desde la década de 1960. En este lugar, ESO opera varios de los más productivos telescopios del mundo en la clase de 2 a 4 metros.

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Últimos comunicados de prensa de ESO publicados en este blog:

- ESO PR 34/09: GigaGalaxy Zoom 2: el centro galáctico
- ESO PR 32/09: Panorámica del cielo en 360 grados
- ESO PR 31/09: Una prima no tan lejana
- ESO PR 30/09: Los tres rostros de la Nebulosa Trífida
- ESO PR 29/09: Las infernales incubadoras estelares

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Observatorio de ESO en La Silla, desierto de Atacama, Chile.

© ESO



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Artículo original: ESO Press Release 36/09.
Título: “The Trilogy is Complete — GigaGalaxy Zoom Phase 3”
Fecha: septiembre 28, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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miércoles, septiembre 23, 2009

Atrayentes indicios de agua en la Luna

El LRO de la NASA brinda sus primeros informes sobre nuestro satélite natural.

El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO = Lunar Reconnaissance Orbiter) ha completado satisfactoriamente su fase de testeo y calibración, y se encuentra ahora en su órbita científica y de cartografiado de la Luna. Hasta el momento, la nave ha logrado un significativo progreso en la creación del más detallado atlas del polo sur lunar, y el martes 16 de septiembre de 2009 los científicos de la misión han informado sobre los primeros resultados científicos, incluyendo “tentadores” indicios de agua en el polo sur de la Luna.

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Temperaturas lunares diurnas y nocturnas registradas por el instrumento Diviner del LRO.

© NASA/UCLA

Hasta ahora, los datos enviados por los siete instrumentos del LRO “superan nuestras más fantásticas expectativas”, dijo Richard Vondrak, científico del proyecto LRO en el Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA. “Ahora, estamos viendo a la Luna con nuevos ojos”.

El pasado martes 16, una maniobra final colocó al LRO a 50 km de altitud sobre la Luna, más cerca que cualquier otro orbitador anterior. Más temprano en el verano boreal, el LRO ya había probado la agudeza de sus ojos, fotografiando con gran detalle los lugares de aterrizaje de los Apolo utilizando la LROC (Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar).

El lugar más frío del sistema solar

Según las primeras mediciones llevadas a cabo con el instrumento Diviner, que posee detectores de radiación infrarroja, el LRO descubrió temperaturas de unos 35 Kelvin, o sea -238 grados centígrados, en las profundidades de algunas regiones que se mantienen permanentemente en sombras. Vondrak dijo que estos lugares amargamente fríos del polo sur “son quizás el lugar más frío del sistema solar”. Con temperaturas tan bajas, los volátiles como el hielo de agua podrían estar presentes, preservados durante miles de millones de años.

Y de hecho, los primeros resultados del instrumento Explorador Lunar Detector de Neutrones (LEND) del LRO encontró signos indicadores de hidrógeno (un marcador potencial de agua) no solamente en los cráteres oscuros y profundo, sino también en otros lugares inesperados.

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Detección de flujos de neutrones alrededor del polo sur lunar, indicadores de la posible presencia de agua.

© NASA/Institute for Space Research (Moscow)

”Lo que esto parece indicar también es que el hidrógeno no está confinado a los cráteres que están permanentemente en la sombra”, dijo Vondrak. “Ciertamente, algunos de los cráteres que están permanentemente en la sombra contienen hidrógeno. Otros, en cambio, parecen no tener hidrógeno. Y por si fuera poco, parece haber concentraciones de hidrógeno que no están confinadas a las regiones permanentemente oscuras”.

Topografía de la superficie

Los datos del Altímetro Láser del LRO, o LOLA, dio a los científicos una vista detallada de la topografía del polo sur lunar, que aquí mostramos. Las regiones rojas son las altas, y las azules las bajas.

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Mosaico con las mediciones de altitud tomadas por el instrumento LOLA del LRO.

© NASA's Goddard Space Flight Center

Algunos de los primeros resultados han descubierto cráteres recientes, peñascos desconocidos, y lugares lisos que serían buenos sitios de aterrizaje para futuras misiones humanas o robóticas. Sin embargo, la mayor parte de las regiones está compuesta por terreno áspero, que lo que hará que la exploración in situ sea difícil. La aspereza es probablemente un resultado de la carencia de atmósfera y de la ausencia de erosión por viento o agua, según David Smith, investigador principal de LOLA.

Otro instrumento del LRO, el Telescopio de Rayos Cósmicos para los Efectos de Radiación, está estudiando el medioambiente de radiación en la luna y sus efectos potenciales sobre los seres humanos durante los máximos de record, las intensidades de rayos cósmicos consideradas “caso peor” que acompañan las condiciones de mínimo solar extremo de este ciclo solar, mostrando cantidades dañinas de radiación en varios puntos.

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Imágenes de radar del polo sur lunar obtenidas con el Mini-RF del LRO.

© NASA/APL/LPI

La Demostración Tecnológica Mini RF del LRO ha confirmado su capacidad de comunicaciones y ha producido imágenes detalladas de radar de blancos potenciales para la misión compañera del LRO, el LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite = Satélite Lunar de Observación y de Estudio de Cráteres), que impactará el polo sur de la Luna el próximo 9 de octubre.

La misión principal del LRO durará un año.

“Los instrumentos, nave, y sistema de tierra del LRO continúan operando esencialmente sin fallas”, dijo Craig Tooley, gerente de proyecto en Goddard. “El equipo completó la comisión planificada y las actividades de calibrado en tiempo, y también logró un adelanto significativo comenzando a recoger datos incluso antes de que nos trasladáramos a la órbita de cartografiado de la misión”.

“Todavía queda muchísimo por hacer”, dice Michael Wargo, científico lunar jefe en el Cuartel General de la NASA en Washington, D.C. “Y los mapas continuarán mejorando”.

LRO

Representación artística del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) con imágenes de la misión Apolo en el fondo.

© NASA



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Artículo original: “First Science Data from LRO; 'Tantalizing' Hints of Water”
Fecha: septiembre 18, 2009
Autora: Nancy Atkinson
Enlace con el artículo original:
aquí
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lunes, septiembre 21, 2009

GigaGalaxy Zoom 2: el centro galáctico

Comunicado de Prensa ESO PR 34/09.

ESO ha dado a conocer una extraordinaria fotografía que muestra el corazón de la Vía Láctea.

Ha sido publicada on-line la segunda de las tres imágenes que componen el proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO. Es una nueva y maravillosa vista de 340 millones de píxeles de las regiones centrales de nuestra galaxia, tal como se la puede ver con un telescopio de aficionado desde el observatorio de Paranal.

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ESO PR Photo 34a/09 – Un paisaje estelar de 340 millones de píxeles

La segunda de las tres imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO es una vista de las regiones centrales de nuestro hogar galáctico. El mosaico fue armado a partir de 52 campos celestes diferentes, capturados por unas 1 200 imágenes individuales tomadas por Stéphane Guisard.

© ESO

La imagen de 34 por 20 grados de extensión nos proporciona una vista igual a la que experimentan los astrónomos aficionados de todo el mundo. Sin embargo, su increíble belleza atractivo deben mucho a la calidad del lugar de observación y a las habilidades de Stéphane Guisard, el astrofotógrafo de renombre universal y que es también uno de los ingenieros de ESO.

Esta segunda imagen se beneficia directamente de la calidad del cielo de Paranal, uno de los mejores del planeta, donde se ubica el Telescopio Muy Grande de ESO. Además, Guisard ha agregado sus conocimientos profesionales como ingeniero óptico especializado en telescopios, una rara combinación en el mundo de los astrofotógrafos. Guisard, como jefe del equipo de ingeniería óptica de Paranal, es responsable de asegurarse que el Telescopio Muy Grande tenga el mejor rendimiento óptico posible.

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ESO PR Photo 34b/09 – Stéphane Guisard

El astrofotógrafo e ingeniero óptico Stéphane Guisard contribuyó con el proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO, colaborando con una nueva imagen dde 340 millones de píxeles de las regiones centrales de la Vía Láctea.

© ESO

Para crear esta asombroso mosaico en colores reales de la región del centro galáctico, Guisard reunió unas 1 200 imágenes individuales, totalizando más de 200 horas de tiempo de exposición, recogidas a lo largo de 29 noches, durante el tiempo libre de Guisard mientras trabajaba durante el día en Paranal [1].

La imagen muestra la región que abarca el cielo desde la constelación de Sagitario (el Arquero) hasta Escorpio (el Escorpión). La muy colorida región de Rho Ophiuchi y Antares es un rasgo prominente hacia la derecha, aunque otras áreas mucho más oscuras tales como las nebulosas de la Pipa y de la Serpiente también se destacan. La franja polvorienta de la Vía Láctea corre oblicuamente a través de la imagen, punteada por notables nebulosas brillantes y rojizas, tales como la de la Laguna y la Trífida, así como NGC 6357 y NGC 6334. Esta franja oscura alberga también el mismo centro de nuestra galaxia, donde acecha un agujero negro súper masivo.

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Las dos primeras imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO, combinadas para mostrar el panorama completo de la Vía Láctea, tal como se lo puede ver a simple vista, y una región más central observada con un telescopio aficionado.
© ESO

“El área que muestro en esta imagen es una región increíblemente rica del cielo, y la encuentro más hermosa”, dice Guisard.

Este espléndido paisaje estelar compone la segunda de las tres imágenes de alta resolución que aparecen en el proyecto GigaGalaxy Zoom lanzado por ESO como parte del Año Internación de Astronomía 2009 (IYA 2009). El proyecto permite a los observadores de todo el mundo explorar y experimentar al universo tal como se lo ve a simple vista desde los lugares más oscuros y de mejor visión del planeta. GigaGalaxy Zoom representa una herramienta web que permite que sus usuarios puedan zambullirse en nuestra Vía Láctea.

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Video que combina las dos primeras imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom, hacienda zoom sobre el cúmulo globular Messier 4.
© ESO

Con esta herramienta sus usuarios podrán aprender más sobre muchos objetos diferentes y excitantes que aparecen en esta fotografía, tales como las nebulosas multicolores y las estrellas en explosión, por el mero procedimiento de cliquear sobre ellos. De esta forma, el proyecto busca relacionar al cielo que todos podemos ver con el cosmos profundo y escondido que los astrónomos estudian en sus tareas cotidianas. La maravillosa calidad de las imágenes es un reconocimiento al esplendor del cielo nocturno en las localidades de ESO en Chile, donde se encuentran los observatorios astronómicos más productivos del mundo.

La tercera imagen GigaGalaxy Zoom será revelada el próximo 28 de septiembre de 2009.

NOTAS

[1] La imagen fue obtenida desde Cerro Paranal, hogar del Telescopio Muy Grande (VLT, por sus siglas en inglés) de ESO, observando con un telescopio Takahashi FSQ106Ed f/3.6 de 10 cm y una cámara SBIG STL CCD, utilizando una montura NJP160. Las fotografías fueron capturadas a través de tres filtros diferentes (B, V y R) y luego unidas. El mosaico fue ensamblado a partir de 52 campos celestes diferentes compuestos por unas 1 200 imágenes individuales, totalizando 200 horas de exposición, y su tamaño final es de 24 403 por 13 973 píxeles.

ENLACES:

# El sitio web de GigaGalaxy Zoom se encuentra aquí.
# El sitio web de Stéphane Guisard puede encontrase aquí.

MAS INFORMACIÓN:

Como parte del IYA2009, ESO está participando en varias y notables actividades de divulgación, en línea con su rango de líder mundial en el campo de la astronomía. ESO alberga el Secretariado IYA2009 para la Unión Astronómica Internacional, que coordina globalmente al IYA2009.
ESO es uno de los Asociados de Organización del IYA2009, y también estuvo involucrado cercanamente con la resolución enviada a las Naciones Unidas por Italia, que llevó a que la 62ª Asamblea General de la ONU proclamara al 2009 como Año Internacional de Astronomía.
Además de un amplio espectro de actividades planeadas tanto a nivel local como internacional, ESO lidera tres de los doce Proyectos Piedra Angular (Cornerstone Projects).

ESO_PR_Photo_/09

Haciendo zoom sobre Messier 8, la nebulosa de la Laguna
© ESO

ESO (European Southern Observatory = Observatorio Austral Europeo), es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el sostén de 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.
ESO lleva a cabo un ambicioso programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación con base en tierra que permitan a los astrónomos realizar importantes descubrimientos científicos. También cumple un papel de liderazgo en la promoción y organización de cooperación en la investigación astronómica.
ESO opera tres lugares únicos de observación de clase mundial en la región del desierto de Atacama en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Telescopio Muy Grande, el observatorio de luz visible más adelantado del mundo.
ESO es también el socio europeo del revolucionario telescopio ALMA, el mayor proyecto astronómico de la actualidad.

Nativo de Francia, Guisard ha trabajado para ESO en Chile desde 1994, y ahora es el Ingeniero Óptico Jefe para el Telescopio Muy Grande de ESO. Está a cargo de la alineación óptica de los telescopios de Paranal, así como también del mantenimiento y de la mejora de la calidad de imagen de esos telescopios y de su óptica activa.
Stéphane para la mayor parte de su tiempo libre fotografiando el cielo nocturno, disfrutando de los mismos cielos límpidos del VLT. Sus fantásticas imágenes y películas de lapso de tiempo han sido utilizadas en muchos libros y programas de TV.

Stéphane Guisard es también fotógrafo de El Mundo de Noche.

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Últimos comunicados de prensa de ESO publicados en este blog:

- ESO PR 32/09: Panorámica del cielo en 360 grados
- ESO PR 31/09: Una prima no tan lejana
- ESO PR 30/09: Los tres rostros de la Nebulosa Trífida
- ESO PR 29/09: Las infernales incubadoras estelares
- ESO PR 28/09: Una nebulosa con dos motores

VLT

VLT de ESO en Paranal, Chile.

© ESO


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Artículo original: ESO Press Release 34/09.
Título: “Zooming to the centre of the Milky Way — GigaGalaxy Zoom phase 2”
Fecha: septiembre 21, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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sábado, septiembre 19, 2009

La Nebulosa de Andrómeda, por Swift

Imágenes celestes: M31, la galaxia de Andrómeda, vista en un esplendoroso ultravioleta.



M31_por_Swift

M31, vista en el ultravioleta por el telescopio especial Swift. La imagen muestra una región de unos 200 000 años-luz de ancho y de unos 100 000 años-luz de alto, cubriendo un área de 100 x 50 arcominutos.

© NASA/Swift/Stefan Immler (GSFC) and Erin Grand (UMCP)

Durante un pequeño descanso dentro de su usual tarea de búsqueda de explosiones cósmicas distantes, el satélite Swift de la NASA capturó la imagen de mayor resolución lograda hasta ahora en el espectro ultravioleta de una galaxia vecina. Este objeto, conocido como M31, se encuentra en la constelación de Andrómeda y es la más grande y más cercana a la nuestra.

“Swift revela unas 20 000 fuentes ultravioleta en M31, especialmente estrellas jóvenes y calientes y densos cúmulos de estrellas”, dice Stefan Immler, un científico investigador del equipo Swift en el Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA en Greenbelt, Maryland. “Lo que tiene particular importancia es que hemos cubierto la galaxia con tres filtros ultravioleta. Eso nos permitirá estudiar los procesos de formación estelar en M31 con un detalle mucho mayor al previamente posible”.

M31, también conocida como galaxia o nebulosa de Andrómeda, tiene más de 220 000 años-luz de diámetro y se encuentra a unos 2,5 millones de años-luz de distancia. En una noche límpida y oscura, la galaxia es ligeramente visible a simple vista como una mancha neblinosa.

Entre el 25 de mayo y el 26 de julio de 2008, el Telescopio Ultravioleta/Óptico de Swift (UVOT = Swift's Ultraviolet/Optical Telescope, por sus siglas en inglés) capturó 330 imágenes de M31 en las longitudes de onda de 192,8, 224,6 y 260 nanómetros. Las fotografías representan un tiempo total de exposición de 24 horas.

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Esta imagen de M31 tomada con un telescopio en tierra nos la muestra en una luz más familiar. La fotografía abarca la misma área que el mosaico Swift .

© Bill Schoening, Vanessa Harvey/REU program/NOAO/AURA/NSF

La tarea de reunir los resultantes 85 gigabytes de imágenes recayó sobre Erin Grand, una estudiante no graduada de la universidad de Maryland en College Park, quien trabajó con Immler como interna este verano. “Después de diez semanas de procesar esa inmensa cantidad de datos, estoy orgullosa de esta nueva imagen de M31”, dijo ella.

Varios rasgos resultan inmediatamente aparentes en el nuevo mosaico. El primero es la notable diferencia entre el abultamiento central de la galaxia y sus brazos espirales. “El abultamiento es más liso y rojizo porque está lleno de estrellas más viejas y frías”, explicó Immler. “Aquí se forman muy pocas estrellas nuevas ya que los materiales necesarios para hacerlas se han agotado”.

Densos cúmulos de estrellas jóvenes, calientes y azules chispean más allá del abultamiento central. Como sucede en nuestra propia galaxia, el disco y los brazos espirales de M31 contienen la mayoría del gas y del polvo necesarios para producir nuevas generaciones de estrellas. Los cúmulos estelares son especialmente numerosos en un enorme anillo de unos 150 000 años-luz de diámetro.

¿Qué es lo que dispara la inusualmente intensa formación estelar en el “anillo de fuego” de Andrómeda? Estudios previos han demostrado que las mareas producidas por muchas pequeñas galaxias satélite en órbita alrededor de M31 ayudan a provocar las interacciones dentro de las nubes de gas que resultan en nuevas estrellas.

En 1885, una estrella en explosión en el abultamiento central de M31 se volvió lo suficientemente luminosa como para ser observada a simple vista. Esta fue la primera supernova jamás registrada en una galaxia más allá de nuestra Vía Láctea. “Esperamos un promedio de una supernova por siglo en galaxias como M31”, dijo Immler. “Quizás no tengamos que esperar mucho para ver otra”.

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M31 se encuentra a 2,5 millones de años luz, en la constelación de Andrómeda. En una noche clara aparece a simple vista como una mancha neblinosa.

© Bill Schoening, Vanessa Harvey/REU program/NOAO/AURA/NSF

“Swift está inspeccionando galaxias cercanas como M31 para que los astrónomos puedan comprender mejor las condiciones de formación estelar y relacionarlas con las condiciones en galaxias distantes donde vemos que ocurren estallidos de rayos gamma”, dijo Neil Geherels, investigador principal de la misión en Goddard. Desde el lanzamiento de Swift en noviembre de 2005, el satélite ha detectado más de 400 estallidos de rayos gamma, explosiones masivas y lejanas probablemente asociadas con el nacimiento de agujeros negros.

Swift es gerenciado por Goddard. Fue construido y es operado en colaboración con la universidad del estado de Pennsylvania, el Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México, y General Dynamics de Gilbert, Arizona, en los EE.UU. Entre sus colaboradores internacionales se encuentran la universidad de Leicester y el Laboratorio Mullard de Ciencias Espaciales en el Reino Unido, el Observatorio Brera y la Agencia Espacial Italiana en Italia, y otros socios en Alemania y Japón.

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Observatorio espacial de rayos gamma Swift.

© NASA



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Artículo original: “Swift Makes Best-ever Ultraviolet Portrait of Andromeda Galaxy”
Fecha: Septiembre 06, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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jueves, septiembre 17, 2009

Primera evidencia sólida de un exoplaneta rocoso

Comunicado de Prensa ESO PR 33/09.

Finalmente, los científicos de ESO logran medir la masa y la densidad del más pequeño de los exoplanetas descubiertos hasta ahora.

El mayor conjunto de mediciones HARPS realizado hasta la fecha ha establecido firmemente la naturaleza del más pequeño (y que más rápidamente orbita alrededor de su estrella) de los exoplanetas conocidos, CoRoT-7b, revelando que su masa es cinco veces mayor que la de la Tierra.

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ESO PR Photo 33a/09 – Representación artística de CoRoT-7b

El exoplaneta CoRoT-7b tiene una masa de 5 veces la de la Tierra y está tan cerca de su estrella primaria que debe experimentar condiciones extremas. La temperatura probable de su cara diurna es de más de 2 000 grados, pero baja hasta los -200 grados en su cara nocturna. Su planeta hermano, CoRoT -7c se observa a la distancia.

© ESO

Combinado con el radio conocido de CoRoT-7b, que es de menos del doble del de nuestro hogar terrestre, esto nos dice que la densidad del exoplanetas es bastante similar a la de la Tierra, lo que sugiere un mundo rocoso sólido. La gran cantidad de datos revela también la presencia de otra así llamada súper-Tierra en este extraño sistema solar.

“Esto es ciencia en toda su emocionante y asombrosa plenitud”, dice Didier Queloz, líder del equipo que llevó a cabo las observaciones. “Hicimos todo lo que pudimos para conocer cómo era el objeto descubierto por el satélite CoRoT, y descubrimos un sistema único”.

En febrero de 2009, un año después de su detección y después de varios meses de trabajosas mediciones realizadas con muchos telescopios en tierra, incluyendo a varios de ESO, fue anunciado el descubrimiento por parte del satélite CoRoT [1] de un pequeño exoplaneta que orbitaba alrededor de una estrella para nada notable llamada TYC 4799-1733-1.

La estrella, ahora conocida como CoRoT-7, se encuentra localizada en la dirección de la constelación de Monoceros (el Unicornio) a una distancia de aproximadamente 500 años luz. Ligeramente más pequeña y fría que nuestro Sol, se cree también que CoRoT-7 es más joven, con una edad de unos 1 500 millones de años.

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ESO PR Photo 33b/09 – La estrella CoRoT-7

Esta estrella se encuentra localizada en la dirección de la constelación de Monoceros, a una distancia de aproximadamente 500 años-luz. Se sabe que alberga dos planetas.

© ESO

Cada 20,4 horas, el planeta eclipsa durante poco más de una hora una pequeña fracción de la luz de la estrella, por una parte en 3 000 [2]. Este planeta, llamado CoRoT-7b, se encuentra a apneas 2,5 millones de kilómetros de su estrella primaria, o sea unas 23 veces más cerca que Mercurio de nuestro Sol. Su radio es aproximadamente un 80% mayor que el de la Tierra.

Sin embargo, el conjunto inicial de observaciones no pudo indicar la masa del exoplaneta. Un resultado tal requiere mediciones muy precisas de la velocidad de la estrella, que es tironeada un poquito por la gravedad del exoplaneta en órbita. El problema con CoRoT-7 es que esas diminutas señales son distorsionadas por la actividad estelar en la forma de “manchas estelares” (como las manchas de nuestro Sol), que son regiones más frías en la superficie de la estrella. Por lo tanto, la señal principal está relacionada con la rotación de la estrella, que completa una revolución cada 23 días, aproximadamente.

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ESO PR Photo 33c/09 – Campo alrededor de CoRoT-7

Esta imagen muestra un mayor campo de vision alrededor de la estrella, cubriendo un area de unos 9 grados cuadrados, o sea unas 11 veces el tamño de la Luna llena. CoRoT-7 se encuentra en el centro de la fotografía.

© ESO

Para lograr una respuesta, los astrónomos debieron apelar al mejor aparato del mundo para la caza de exoplanetas, el espectrógrafo Buscador de Planetas de Velocidad Radial de Alta Precisión (HARPS = High Accuracy Radial velocity Planet Searcher) adosado al telescopio ESO de 3,6 metros ubicado en el observatorio de La Silla, en Chile.

“Incluso cuando es cierto que HARPS no tiene rival en lo que concierne a la detección de exoplanetas pequeños, las mediciones de CoRoT-7b probaron ser tan demandantes que debimos conjuntar 70 horas de observaciones sobre la estrella”, dice el co-autor François Bouchy.

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Zoom sobre CoRoT-7
© ESO

HARPS cumplió con su tarea, permitiendo a los astrónomos desentrañar la señal de 20,4 horas de entre los datos. Estos números les permitieron inferir que CoRoT-7b tiene una masa de aproximadamente cinco masas terrestres, lo que lo ubica en una rara compañía como uno de los exoplanetas menos masivos descubiertos hasta ahora.

“Como la órbita del planeta está alineada de tal forma que lo vemos cruzar el rostro de su estrella materna (se dice que transita) podemos entonces medir directamente, y no sencillamente inferir, la masa del exoplaneta, que es la más pequeña que ha sido medida con precisión hasta la fecha para un exoplaneta [3], dice la miembro del equipo Claire Moutou. “Más aún, como ya tenemos tanto el radio como la masa, podemos determinar la densidad y lograr así una idea más cabal sobre la estructura interna de este planeta”.

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Paneo sobre la representación artística de CoRoT-7b
© ESO

Con una masa mucho más parecida a la de la Tierra que, por ejemplo, las 17 masas terrestres del gigantesco y helado Neptuno, CoRoT-7b pertenece a la categoría de exoplanetas conocida como “súper-Tierras”. Se ha detectado aproximadamente una docena de estos objetos, aunque el caso de CoRoT-7b representa la primera vez en que se ha medido la densidad de un exoplaneta tan pequeño. La densidad calculada se aproxima a la de la Tierra, lo que sugiere que la composición del planeta es similarmente rocosa.

“CoRoT-7b resultó ser un “tour de force” en las mediciones astronómicas. Las soberbias curvas de luz del telescopio espacial CoRoT nos ofrecieron las mejores mediciones radiales, y HARPS las mejores mediciones de masa para un exoplaneta. Ambas cosas fueron necesarias para descubrir un planeta rocoso con la misma densidad que la de la Tierra”, dice el co-autor Artie Hatzes.

CoRoT-7b se ganó otra distinción como el exoplaneta conocido más cercano a su estrella primaria, lo que lo hace también ser el más veloz; orbita su estrella a una velocidad de más de 750 000 kilómetros por hora, más de siete veces más rápido que el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. “De hecho, CoRoT-7b está tan cerca que el lugar debe muy bien parecerse al infierno de Dante, con una temperatura probable en su lado diurno de unos 2 000 grados y de -200 grados en su lado nocturno. Los modelos teóricos sugieren que el planeta debe poseer lava u océanos hirvientes sobre su superficie. Con tales condiciones extremas este planeta no es un lugar para que la vida pueda desarrollarse”, dice Queloz.

Como mayor testigo de la sublime precisión de HARPS, los astrónomos descubrieron gracias a su conjunto de datos que CoRoT-7 alberga otro planeta ligeramente más lejano que CoRoT-7b. Designado como CoRoT-7c, gira alrededor de su estrella en 3 días y 17 horas y tiene una masa de aproximadamente ocho veces la de la Tierra, de modo que también se lo clasifica como una súper-Tierra. A diferencia de CoRoT-7b, este mundo hermano no pasa frente a su estrella cuando lo observamos desde la Tierra, de modo que los astrónomos no pueden medir su radio, y por lo tanto su densidad.

Dados estos hallazgos, CoRoT-7 sigue siendo la primera estrella de la cual se sabe que posee un sistema planetario compuesto de dos súper-Tierras de período corto, con uno de ellos que transita a su primaria.

NOTAS:

NOTAS

[1] La misión CoRoT es una cooperación entre Francia y sus socios internacionales: ESA, Alemania, Austria, Bélgica, Brasil y España.

[2] Vemos exactamente el mismo efecto en nuestro sistema solar cuando Mercurio o Venus transitan el disco solar, tal como Venus lo hizo el 8 de junio de 2004 (ESO PR 03/04). En siglos pasados dichos eventos se utilizaban para estimar la distancia Tierra-Sol, con implicaciones extremadamente útiles para la astrofísica y la mecánica celeste.

[3] Gliese 581e, también descubierto por HARPS, tiene una masa mínima de aproximadamente el doble que la de la Tierra (véase también en este blog ESO 15/09), pero todavía se mantiene sin definir la geometría exacta de su órbita, lo que hace que su masa real siga sin ser conocida. En el caso de CoRoT-7b, como el planeta realiza tránsitos, esta geometría está bien definida, lo que permite a los astrónomos medir con precisión la masa del planeta.

MAS INFORMACIÓN:

Esta investigación fue presentada en un artículo que aparecerá en un número especial de la revista Astronomy & Astrophysics sobre CoRoT, volumen 506-1, 22 de octubre de 2009: "The CoRoT-7 planetary system: two orbiting Super-Earths", by D. Queloz et al.

El equipo está integrado por D. Queloz, R. Alonso, C. Lovis, M. Mayor, F. Pepe, D. Segransan, y S. Udry (Observatoire de Genève, Suiza), F. Bouchy, F. y G. Hébrard, G. (IAP, París, Francia), C. Moutou, M. Barbieri, P. Barge, M. Deleuil, L. Jorda, y A. Llebaria (Laboratoire d'Astrophysique de Marseille, Francia), A. Hatzes, D. Gandolfi, E. Guenther, M. Hartmann, y G. Wuchterl (Thüringer Landessternwarte Tautenburg, Alemania), M. Auvergne, A. Baglin, D. Rouan, y J. Schneider (LESIA, CNRS, Observatoire de Paris, Francia), W. Benz (University of Bern, Suiza), P. Bordé, A. Léger, y M. Ollivier (IAS, UMR 8617 CNRS, Université Paris-Sud, Francia), H. Deeg (Instituto de Astrofísica de Canarias, España), R. Dvorak (University of Vienna, Austria), A. Erikson y H. Rauer (DLR, Berlin, Alemania), S. Ferraz Mello (IAG-Universidade de Sao Paulo, Brasil), M. Fridlund (European Space Agency, ESTEC, Holanda), M. Gillon y P. Magain (Université de Liège, Bélgica), T. Guillot (Observatoire de la Côte d'Azur, CNRS UMR 6202, Niza, Francia), H. Lammer (Austrian Academy of Sciences), T. Mazeh (Tel Aviv University, Israel), y M. Pätzold (Köln University, Alemania).

ESO (European Southern Observatory = Observatorio Austral Europeo), es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el sostén de 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.
ESO lleva a cabo un ambicioso programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación con base en tierra que permitan a los astrónomos realizar importantes descubrimientos científicos. También cumple un papel de liderazgo en la promoción y organización de cooperación en la investigación astronómica.
ESO opera tres lugares únicos de observación de clase mundial en la región del desierto de Atacama en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Telescopio Muy Grande, el observatorio de luz visible más adelantado del mundo.
ESO es también el socio europeo del revolucionario telescopio ALMA, el mayor proyecto astronómico de la actualidad.

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Últimos comunicados de prensa de ESO publicados en este blog:

- ESO PR 32/09: Panorámica del cielo en 360 grados
- ESO PR 31/09: Una prima no tan lejana
- ESO PR 30/09: Los tres rostros de la Nebulosa Trífida
- ESO PR 29/09: Las infernales incubadoras estelares
- ESO PR 28/09: Una nebulosa con dos motores
Observatorio_La_Silla

Observatorio de ESO en La Silla, desierto de Atacama, Chile.

© ESO



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Artículo original: ESO Press Release 33/09.
Título: “First Solid Evidence for a Rocky Exoplanet”
Fecha: septiembre 16, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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miércoles, septiembre 16, 2009

Panorámica del cielo en 360 grados

Comunicado de Prensa ESO PR 32/09.

El Observatorio Austral Europeo nos regala una atrapante visión interactiva de todo el cielo nocturno.

La primera de tres imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO, un nuevo y magnífico panorama de 800 millones de píxeles de la totalidad del cielo, tal como se ven desde los lugares de observación de ESO en Chile, acaba de publicarse on-line. El proyecto permite a los observadores de estrellas explorar y experimentar al universo tal como se lo contempla a simple vista desde los lugares más oscuros y prístinos del mundo.

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ESO PR Photo 32a/09 – Panorámica de la Vía Láctea

Primera de las tres imágenes del proyecto GigaGalaxy Zoom de ESO.

© Serge Brunier/ESO

Esta imagen panorámica de 360 grados y que cubre toda la esfera celeste, revela el paisaje cósmico que rodea a nuestro diminuto planeta azul. Este espléndido paisaje estelar se presenta como la primera de las imágenes de resolución extremadamente alta programados para el proyecto proyecto GigaGalaxy Zoom, lanzado por ESO dentro del marco del Año Internacional de Astronomía 2009 (IYA 2009).

GigaGalaxy Zoom ofrece una herramienta web que permite a los usuarios zambullirse dentro de nuestra Vía Láctea. Quienes utilicen esta herramienta podrán aprender más sobre muchos objetos diferentes y excitantes, tales como las nebulosas multicolores y las estrellas que explotan, simplemente cliqueando sobre ellas. De esta forma, el proyecto busca enlazar el cielo que todos podemos ver con el profundo cosmos escondido que los astrónomos estudian diariamente. La maravillosa calidad de las imágenes es un testamento al esplendor del cielo nocturno en los lugares de observación de ESO en Chile, que son los observatorios astronómicos más productivos del mundo.

El plano de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que vemos de canto desde nuestra perspectiva terrestre, corta una franja luminosa a través de la imagen. La proyección utilizada en GigaGalaxy Zoom ubica al espectador en frente de nuestra galaxia, con el plano galáctico extendiéndose en horizontal por la imagen, casi como si estuviéramos mirando a la Vía Láctea desde su exterior. Desde este punto de vista, los componentes generales de nuestra galaxia espiral aparecen claramente, incluyendo su disco jaspeado por nebulosas brillantes y oscuras que albergan luminosas estrellas jóvenes, así como el abultamiento central y sus galaxias satélites.

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Astrofotógrafo Serge Brunier.
© ESO

La laboriosa producción de esta imagen surgió como una colaboración entre ESO, el renombrado escritor y astrofotógrafo francés Serge Brunier y su compañero también francés Frédéric Tapissier.

Brunier pasó varias semanas capturando al cielo en el período entre agosto de 2008 y febrero de 2009, principalmente desde los observatorios de ESO en La Silla y Paranal, en Chile. A los efectos de cubrir la totalidad de la Vía Láctea, Brunier también viajó por una semana a La Palma, una de las Islas Canarias, para fotografiar al cielo boreal [1].

Una vez que tuvo en sus manos a las fotografías originales, el procesamiento de imágenes llevado a cabo por Tapissier y expertos de ESO ayudaron a mostrar con exactitud al cielo nocturno tal como lo ven nuestros ojos [2]. La imagen resultante, ahora disponible en GigaGalaxy Zoom, está compuesta por casi 300 campos, cada uno de ellos capturado individualmente cuatro veces por Brunier, totalizando casi 1 200 fotos que abarcan todo el cielo nocturno.

“Quería mostrar un cielo con el que todos pudieran relacionarse, con sus constelaciones, sus miles de estrellas, con nombres familiares desde la niñez y sus mitos compartidos por todas las civilizaciones desde que el Homo llegó a ser sapiens, dice Brunier. “Por lo tanto, la imagen fue hecha tal como la ve el hombre, con una cámara digital común bajo los cielos oscuros del desierto de Atacama y de La Palma”.

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Vídeo: viaje a través de nuestra galaxia.
© ESO

Como la tarea de fotografía se extendió durante varios meses, varios objetos del sistema solar llegaron y se fueron a través de los campos de estrellas, incluyendo a algunos luminosos como Venus y Júpiter. También pasó volando un brillante cometa color verde esmeralda, aunque será dificultoso individualizarlo sobre un fondo de decenas de millones de estrellas (aunque valdrá la pena hacerlo).

Por sobre todas las cosas, los creadores del proyecto GigaGalaxy Zoom confían en que estos tremendos esfuerzos para traernos el cielo nocturno tal como se lo puede ver en las mejores condiciones del planeta para los observadores de todo el mundo hará que queden sobrecogidos por el hermoso e inmenso universo en el que vivimos.

“La intención del IYA2009 es ayudar a que la gente re-descubra su lugar en el universo a través del cielo diurno y nocturno, y de esto es precisamente de lo que se trata el proyecto GigaGalaxy Zoom”, dice el coordinador del proyecto, Henri Boffin.

La segunda dramática imagen GigaGalaxy Zoom se revelará la próxima semana, el 21 de septiembre de 2009.

NOTAS

[1] Durante su investigación, Brunier utilizó una cámara digital Nikon D3. El movimiento aparente del cielo causado por la rotación de la Tierra fue corregido utilizando una pequeña y precisa montura ecuatorial que se movía en la dirección opuesta, con lo que se lograba un círculo completo en 23 horas y 56 minutos alrededor del eje de rotación terrestre. Cada fotografía requirió una exposición de seis minutos, con un tiempo total de exposición de más de ciento veinte horas.

[2] El procesamiento de los datos, que se realizó utilizando un programa llamado Autopano Pro Giga, tuvo mucho cuidado en respetar los colores y la “textura” de la Vía Láctea. Frédéric Tapissier necesitó unas 340 horas de tiempo de computación en una poderosa PC para completar la tarea.

Enlaces:

- El sitio web de GigaGalaxy Zoom se encuentra en http://www.gigagalaxyzoom.org/.
- El sitio web de Serge Brunier se encuentra en http://www.sergebrunier.com/gallerie/pleinciel/index-eng.html.

MAS INFORMACIÓN:

Como parte del IYA2009, ESO está participando en varias y notables actividades de divulgación, en línea con su rango de líder mundial en el campo de la astronomía. ESO alberga el Secretariado IYA2009 para la Unión Astronómica Internacional, que coordina globalmente al IYA2009.
ESO es uno de los Asociados de Organización del IYA2009, y también estuvo involucrado cercanamente con la resolución enviada a las Naciones Unidas por Italia, que llevó a que la 62ª Asamblea General de la ONU proclamara al 2009 como Año Internacional de Astronomía.
Además de un amplio espectro de actividades planeadas tanto a nivel local como internacional, ESO lidera tres de los doce Proyectos Piedra Angular (Cornerstone Projects).

ESO (European Southern Observatory = Observatorio Austral Europeo), es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el sostén de 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.
ESO lleva a cabo un ambicioso programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación con base en tierra que permitan a los astrónomos realizar importantes descubrimientos científicos. También cumple un papel de liderazgo en la promoción y organización de cooperación en la investigación astronómica.
ESO opera tres lugares únicos de observación de clase mundial en la región del desierto de Atacama en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Telescopio Muy Grande, el observatorio de luz visible más adelantado del mundo.
ESO es también el socio europeo del revolucionario telescopio ALMA, el mayor proyecto astronómico de la actualidad.

Serge Brunier es un periodista, fotógrafo y escritor francés que se especializa en popularizar la astronomía. Es un contribuyente regular de la revista Science & Vie, y de la estación radial France Info. Ha escrito numerosos libros populares sobre astronomía que han sido traducidos a más de diez idiomas, y es un fotógrafo premiado que ha capturado imágenes de eclipses solares desde los lugares más asombrosos del mundo. Una búsqueda de toda la vida por los mejores cielos del mundo lo llevó a Chile.

Esta panorámica de todo el cielo fue presentada desde el 25 de agosto hasta el 13 de septiembre de 2009 en la exhibición “Un ciel pour la planète” (Un cielo para el planeta) en el Atrio del Casino de Montecarlo, en Mónaco. Con una impresión gigante de 12 x 6 metros, la exhibición estuvo bajo el patronazgo del príncipe Alberto II de Mónaco, y mostró imágenes y vídeos de la confección de este proyecto único de ESO.

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Últimos comunicados de prensa de ESO publicados en este blog:

- ESO PR 31/09: Una prima no tan lejana
- ESO PR 30/09: Los tres rostros de la Nebulosa Trífida
- ESO PR 29/09: Las infernales incubadoras estelares
- ESO PR 28/09: Una nebulosa con dos motores
- ESO PR 27/09: Develando el rostro del monstruo
VLT

VLT de ESO en Paranal, Chile.

© ESO


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Artículo original: ESO Press Release 32/09.
Título: “ESO unveils an amazing, interactive, 360-degree panoramic view of the entire night sky”
Fecha: septiembre 14, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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lunes, septiembre 14, 2009

CO2 y metano: distribución global

Resultados preliminares de un estudio satelital sobre la concentración atmosférica de gases de invernadero.

El proyecto GOSAT (Greenhouse gases Observing Satellite = satélite de observación de gases de invernadero) es un esfuerzo conjunto de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), del Instituto Nacional de Estudios Medioambientales (NIES) y del Ministerio de Medioambiente (MOE), e inició actividades en abril de 2004.

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Satélite GOSAT

© GOSAT

< p align="justify">El satélite GOSAT (IBUKI, en japonés) fue lanzado el 23 de enero de 2009, y el 28 de agosto de 2009 emitió un informe preliminar de sus observaciones. Si bien los datos iniciales de los instrumentos del satélite se encuentran todavía en la fase de calibración y validación, se llevó a cabo un análisis inicial de las concentraciones de dióxido de carbono y de metano para los escenarios terrestres en cielo claro.

Los datos corresponden a observaciones realizadas entre el 20 y 28 de abril de 2009, y los mapas publicados son los siguientes:

Distribución global de metano:
distribución_global_de_metano_en_abril_2009

Mapa GOSAT de la concentración atmosférica del metano en la atmósfera de la Tierra en abril de 2009.

© GOSAT

Según informan los científicos de GOSAT, las concentraciones fueron de 0,03 a 0,1 ppm más altas para el hemisferio norte, en términos de promedio de banda de latitud, que para el hemisferio sur, lo que casi concuerda con las diferencias norte-sur basadas en los modelos de transporte atmosférico.
Los valores para el hemisferio sur fueron en promedio 0,1 ppm más bajos de en los modelos, mientras que para el hemisferio norte fueron de 0,04 a 0,13 más altos.

Distribución global de dióxido de carbono:

 distribución_global_de_CO2_en_abril_2009

Mapa GOSAT de la concentración atmosférica de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra en abril de 2009.

© GOSAT

En el análisis se muestra un gradiente hemisférico, con valores mayores para el hemisferio norte que son consistentes con otras mediciones, si bien los valores son en general menores que los predichos por los modelos.

Para el hemisferio norte, los resultados son en general unos 10 ppm mayores que para el hemisferio sur. Según los modelos, la diferencia debería estar entre los 2 y los 4 ppm.

Para el hemisferio norte, los valores promedio fueron unos 17 ppm menores a los predichos por los modelos, mientras que para el hemisferio norte son entre 7 y 12 ppm más bajos.

Los investigadores advierten que la calibración de los datos, el procesamiento de ajuste de parámetros y la validación del producto que se requieren para la discusión cuantitativa de los resultados del análisis se llevarán a cabo en el futuro.

Esperemos que sean realizados a la brevedad.

Algunas conclusiones

Nótese que las mayores concentraciones de metano se encuentran en China, Oriente medio, Europa central, sur de Francia e Inglaterra. y África.

En el caso del dióxido de carbono, las mayores concentraciones se encuentran en China, India, Europa central, Inglaterra, Oriente medio y África.

Para ambos gases, los “puntos calientes” de concentración son bastante coincidentes.

Por otro lado, las exigencias para la disminución de emisión de “gases de invernadero” (sin importar lo valederas que pudieran ser las razones invocadas) parecerían ser más políticas y filosóficas que basadas en datos científicos reales, máxime teniendo en cuenta las complicaciones económicas que ellas generan.

En el caso específico de España, la intención de embarcarse en este tipo de políticas económico-ambientales no acarrearía aparentemente ningún beneficio, sino que por el contrario significaría inversiones muy onerosas y pérdidas de competitividad que no se verían justificadas en ningún escenario razonable.

Otro aspecto que podría resultar significativo es la diferencia que se observa entre los hemisferios norte y sur tanto en las anomalías de la temperatura como en los niveles de dióxido de carbono. En efecto, si bien la temperatura global ha permanecido estable o incluso ha experimentado algún descenso y en cambio los niveles globales de dióxido de carbono no han dejando de aumentar, en el hemisferio sur tanto la estabilidad como el descenso de temperatura han sido más pronunciados y podríamos estar viendo que algo similar podría estarse produciendo con los niveles de CO2.

Será necesario esperar nuevos y más prolongados estudios para comprobar si, en realidad, ambos fenómenos se siguen produciendo y si hay alguna relación real entre ellos.

viernes, septiembre 11, 2009

Cambio climático: Una mirada global

Los 4 500 millones de años de vida de la Tierra son también una historia continua de cambio climático.

el_sistema_solar_01

Dos de los términos trivializados por los alarmistas del calentamiento global son “sin precedentes” e “irreversible”. Resulta inquietante que científicos, que deberían tener las cosas más claras, persistan en utilizar esos términos incluso cuando la historia de nuestro planeta muestra claramente que ninguno de ellos se corresponde con la realidad. La prueba de su inexactitud aparece obvia si examinamos retrospectivamente la historia de la Tierra, en particular al eón Fanerozoico, para lograr una imagen total del cambio climático histórico.

Según Meg Urry, quien dirige el departamento de física de la universidad de Yale, “los científicos observan la naturaleza, y luego desarrollan teorías que describen sus observaciones. La ciencia es impulsada por la propia naturaleza, y ella no nos da la posibilidad de elección. Es como es”. Si bien algunas de las fechas presentadas aquí pueden modificarse y los científicos continúan discutiendo algunos de los detalles finos, esto es lo que la ciencia cree que conoce sobre la vida, el universo y todo lo que hay.

Hace alrededor de 13 700 millones de años, nació el universo. No mucho después, se formó la Vía Láctea. Nacieron estrellas, transmutaron elementos en el fuego nuclear y finalizaron sus vidas en explosiones supernova. Este ciclo se repitió muchas veces para muchas estrellas diferentes.

Luego, hace 4 600 millones de años, nuestro Sol nació a partir de las cenizas de estrellas muertas más viejas. Junto al Sol, también se formó una gran progenie de planetas, incluyendo al que llamamos Tierra. Un millón de años después del nacimiento de nuestro sol, la violenta explosión de una supernova cercana estuvo cerca de aniquilar la vida sobre la Tierra, casi antes de que comenzara. Durante los siguientes cuatro mil quinientos millones de años, las fuerzas de la naturaleza dieron forma a nuestro planeta y a la vida que albergaba.

el_sistema_solar_02

Sacudida por supernovas, superviviendo apenas al nacimiento traumático de la Luna, bombardeada por asteroides, la resistente Tierra perduró. Y a pesar de las congelantes edades de hielo, las devastadoras extinciones en masa y el siempre cambiante clima, la vida no solamente resistió, sino que medró. Incluso cuando los meteoros continuaron lloviendo sobre el joven planeta, hay evidencia de que hace tanto como 4 200 millones de años el agua, el pre-requisito para la vida tal como la conocemos, estaba presente.

La evidencia indica también que la vida ha existido sobre nuestro planeta por cerca de cuatro mil millones de años, aunque durante la mayor parte de ese tiempo fue una simple vida unicelular. En los comienzos, la atmósfera de la Tierra era una mezcla tóxica de metano, dióxido de carbono y amoníaco; el oxígeno estaba casi totalmente ausente en la atmósfera de la Tierra primigenia. Para los humanos y para la mayor parte de la flora y fauna que nos son familiares, esta atmósfera habría resultado venenosa.

Los impactos de asteroides, las tremendas erupciones volcánicas y las cambiantes placas tectónicas dieron como resultado cambios drásticos en el clima y en la aparición de nuevas formas de vida. En algún momento los microorganismos simples, que eran los únicos habitantes de la antigua Tierra, desarrollaron la fotosíntesis que logró una ganancia neta de oxígeno, primero en el océano y luego en la atmósfera. Más tarde, hace 2 300 millones de años, ocurrió el primer desastre ecológico del mundo cuando el oxígeno libre estableció su presencia permanente en la atmósfera. Conocido como “Gran Oxidación” o “Catástrofe del Oxígeno”, casi todos los organismos vivientes de la Tierra murieron como consecuencia de este cambio climático masivo provocado por las bacterias.

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Los científicos conocen todo esto por los minerales presentes en el registro de las rocas. Hace entre 2 500 a 2 300 millones de años atrás, durante el eón Proterozoico temprano, se pueden encontrar extensos depósitos de pirita (sulfato de hierro) y uranita (óxido de uranio) en sedimentos de ríos. Para formarse, estos minerales requieren bajos niveles de oxígeno. Desde hace 2 300 millones de años en adelante se puede encontrar óxido de hierro, una indicación de la presencia de oxígeno libre. Aún así, los niveles de oxígeno eran apenas una fracción de los actuales, y la intensa radiación solar caía sobre el planeta. Al final, el oxígeno resolvería el problema de la radiación en cuanto se crearon en la estratósfera las moléculas de ozono (O3), formando una capa protectora.

Este primer ejemplo de la vida cambiando el medioambiente de la Tierra, algunas veces en detrimento de formas de vida más viejas, resultó ser algo bueno para nuestra especie, ya que sin el cambio de la composición atmosférica, nunca habríamos llegado a existir. Según expresó Thorne Lay, profesor de Ciencias de la Tierra en la universidad de California, Santa Cruz: “La vida misma modificó el sistema terrestre. A medida que cambió el sistema, se hicieron viables más formas de vida. Finalmente, florecieron los diversos organismos multicelulares. Pero no antes de ser golpeados en el rostro por varias bolas de nieve”. ¡Y qué bolas de nieve resultaron ser!

Hace ochocientos millones de años, durante la era Neoproterozoica, la Tierra sufrió una monstruosa edad de hielo. Hay evidencia de hielo glacial en latitudes tropicales, a apenas 15º a 30º al norte del ecuador. En nuestro mundo, esto significaría glaciares tan al sur como en Miami, Florida. La Tierra debió lucir como un planeta diferente, casi sin océanos abiertos y con unas pocas áreas de roca expuesta. Solamente hielo y nieve, un mundo de casi un blanco puro.

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Representación artística de una Tierra Bola de Nieve en la época actual.

© The Resilient Earth

En esa época, la mayor parte de la tierra emergida pertenecía al súper continente de Rodinia, que se formó hace unos 1 100 millones de años. Rodinia contenía las tierras que componen los continentes modernos, pero en una configuración que no reconoceríamos. América del Norte estaba en el medio. América del Sur, Australia y la Antártida rodeaban a Norteamérica. Rodinia se extendía a horcajadas de los trópicos, dejando un único vasto océano abarcando el otro lado del globo. No había tierras en ninguno de los polos.

En 1992, Joseph L. Kirschvink, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, formuló una teoría por la cual nuestro planeta se había congelado casi totalmente de polo a polo, con un único océano estrangulado por el hielo. Denominó a esta condición “Tierra Bola de Nieve”. Otros investigadores han calculado que algunos de los períodos glaciales durante esta época llegaron a durar hasta diez millones de años. Durante estos períodos el océano pudo haberse congelado completamente, bloqueando toda la luz solar y destruyendo a la mayor parte de la vida.

De hecho, los científicos creen ahora que ha habido edades de hielo que se extienden hacia atrás en el tiempo hasta mediados del eón Arqueano, hace aproximadamente unos 2 800 millones de años. Tenemos evidencia de esto en capas de sedimento descubiertas en formaciones rocosas que se sabe pertenecen a ese período. En ocasiones, estos episodios duraron varios centenares de millones de años, y pueden haber rivalizado en intensidad con la edad de hielo del Neoproterozoico. Pudo haber varios períodos Tierra Bola de Nieve en el pasado de nuestro planeta.

Eras_Geológicas

El siguiente hito importante para la vida sobre la Tierra ocurrió al comienzo del eón Fanerozoico, hace 542 millones de años, con la Explosión Cámbrica. Este acontecimiento, con nuevos organismos multicelulares que aparecieron en gran profusión, resultó en una explosión de vida. Marcó el fin del eón Proterozoico y el comienzo del Fanerozoico (en griego: “vida visible”). Este eón señala el advenimiento de la vida realmente compleja, donde los organismos individuales son lo suficiente grandes como para ser reconocidos sin necesidad de un microscopio.

Los diferentes períodos del tiempo geológico están marcados por cambios significativos en los tipos de criaturas que habitaron y habitan la Tierra. La roca depositada durante el eón Fanerozoico contienen evidencia de partes duras fosilizadas de los cuerpos de entidades vivientes, y es el registro fósil el que se utiliza para fechar las capas de roca de las otras tres eras. Al leer el registro fósil, los científicos han construido un bosquejo del desarrollo de la vida durante el tiempo posterior a la Explosión Cámbrica. Debe tenerse en cuenta que es el cambiante registro de fósiles el que permite a los científicos hacer el mapa del pasado; la historia de nuestro planeta fue escrita en la roca por los restos fósiles de incontables especies extintas.

De modo que vemos que hubo extinciones en masa, cambios en las proporciones de los gases atmosféricos e incluso múltiples edades de hielo antes de comienzo del Fanerozoico. Sin embargo, se puede argüir que las condiciones durante el Precámbrico (la época anterior a hace 542 millones de años) no eran en realidad representativas del clima terrestre existente desde que la vida se diseminó por todo el planeta. Por lo tanto, echemos un vistazo al pasado “reciente” del Fanerozoico.

Bienvenidos al Fanerozoico

El examen cuidadoso de cada era y período del Fanerozoico requeriría mucho más espacio del que quiero dedicar a un único artículo de blog, de modo que me concentraré en la variación de varios factores medioambientales clave a lo largo de todo ese período. Estos factores son la temperatura, los niveles de dióxido de carbono, las condiciones de las edades de hielo, y la extinción de especies y su impacto sobre la diversidad. Pero antes de revisar estos datos, deseo mencionar un período de la época Paleozoica tardía que dará una idea de los tipos de variación que se pueden ver en el pasado.

A fines del Paleozoico, durante el período Carbonífero, grandes selvas de plantas primitivas medraban sobre tierra firme, formando extensos pantanos de turba. Estas enormes masas de materia vegetal fueron enterradas bajo sedimento, para formar finalmente los grandes depósitos de carbón que se encuentran en América del Norte, Europa y todo el mundo. Un descenso global en el nivel del mar a fines del Devónico se revirtió a principios del Carbonífero, creando grandes mares de poca profundidad y enormes depósitos de minerales de carbonato. Estos depósitos atraparon grandes cantidades de carbono atmosférico que más tarde crearían vastos lechos de piedra caliza.

Durante la última parte del Carbonífero, la cantidad de oxígeno en la atmósfera terrestre era de aproximadamente un 35%, un nivel mucho más alto que el actual. Según Robert Berner, los niveles de oxígeno atmosférico han variado entre un 15% y un 30% a lo largo de los últimos 550 millones de años (véase, en inglés, “Atmospheric oxygen over Phanerozoic time” en PNAS, septiembre 28,1999). Al mismo tiempo, el CO2 global descendió a menos de 300 partes por millón, un nivel que ahora se asocia con períodos glaciales. La abundancia de O2 permitió la existencia de los insectos más grandes que jamás se vieron sobre la Tierra. Libélulas del tamaño de halcones, con alas de 75 cm de extensión, arañas del tamaño de plantas de hogar, centípedos de 1,5 mt y bichos que se arrastraban del tamaño de tazones de sopa. Fue realmente un tiempo en el que los insectos dominaban el planeta. Quizás sea una buena cosa que el nivel actual del oxígeno atmosférico sea de apenas un 21%.

el_Carbonífero

Las plantas del Carbonífero se parecían a las plantas que viven en las áreas tropicales y medianamente templadas de hoy en día. Por los fósiles, sabemos que muchas de ellas carecían de anillos de crecimiento, lo que sugiere un clima uniforme. Pero el clima estaba cambiando.

Hacia mediados del Carbonífero, la Tierra se estaba deslizando hacia una edad de hielo, la así llamada Permo-Carbonífera o Karoo. El crecimiento de grandes plataformas de hielo en el polo sur fijó grandes cantidades de agua en forma de hielo. Como una tan grande cantidad de agua fue capturada del medioambiente, los niveles del mar cayeron, lo que llevó a una extinción en masa de invertebrados marinos de aguas poco profundas, a la gradual declinación de los pantanos, y a un aumento de las tierras áridas.

Muchas veces, estas condiciones se revirtieron cuando los glaciares retrocedieron. El agua del deshielo glacial fue devuelta a los océanos, y nuevamente se inundaron los pantanos y las planicies bajas.

Las formaciones rocosas del Carbonífero muestran a menudo un patrón de franjas, con capas alternadas de esquistos y carbón que indican inundaciones y desecaciones cíclicas de la tierra. Aún bajo estas condiciones estresantes, o quizás a causa de ellas, la vida continúo desarrollándose. Hacia fines de la era, ya habían aparecido los primeros grandes reptiles y las primeras plantas modernas, antecesoras de las modernas coníferas.

De muchas maneras, el Carbonífero es único en el sentido de su combinación de formas de atmósfera, clima y vida, pero cada período del tiempo geológico es único; es por eso que se los distingue con nombres individuales por la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS, por sus siglas en inglés). El hecho es que lo que hace que esos remotos períodos sean similares, es que todos ellos son diferentes unos con otros; el único factor constante que recorre la historia de la Tierra es el cambio. Para un mayor detalle de las características de estos períodos geológicos puede leerse, en inglés, el capítulo 4 de The Resilient Earth: Unprecedented
Climate Change?
, o adquirir un copia del libro en Amazon.

Ahora que tenemos una idea de los tipos de cambio que la Tierra ha experimentado en el pasado, examinemos la variación de temperatura durante el Fanerozoico. Debajo, hay una gráfica que muestra el mejor cálculo científico de cómo las temperaturas han variado a lo largo de los últimos 542 millones de años.

Obsérvese la amplia variación en la temperatura a lo largo del tiempo, algunas veces menor a los 14ºC promedio de hoy en día, pero la mayor parte del tiempo considerablemente mayor. Obsérvese también que los rectángulos azules a lo largo de la parte inferior de la gráfica representan períodos de condición de congelación. Incluso aunque ha habido varias extensas edades de hielo durante el Fanerozoico, durante la mayor parte de los pasados quinientos millones de años no ha habido capas permanentes de hielo en ninguno de los dos hemisferios. En ese sentido, el deshielo total de las capas de hielo de Groenlandia y de la Antártida marcarían un regreso a las condiciones históricamente normales para nuestro planeta.

variación_de_temperatura_en_el_Fanerozoico

La línea azul muestra el promedio a corto plazo, y la línea roja muestra la tendencia promediada.

Ahora, demos un vistazo a la variación en los niveles de CO2 que se muestran en la otra gráfica que está más abajo. Aunque la incertidumbre en las mediciones crece a medida que retrocedemos en el tiempo, es posible ver la tendencia general: solía haber mucho más CO2 en el aire en las épocas más tempranas. Hay una tendencia general hacia niveles más reducidos, pero lo más interesante es comparar la gráfica del CO2 con la de la temperatura que hemos visto más arriba.

variación_de_niveles_deCO2_en_el_Fanerozoico

Las líneas rosada, verde y anaranjada y la de estrellas azuladas indican cuatro mediciones diferentes realizadas por científicos o institutos diferentes. La línea sólida azul oscura indica el promedio filtrado para 30 millones de años de las otras cuatro. La coordenada de la derecha indica el múltiplo que representan esas mediciones con respecto a los niveles actuales de CO2.

En esta escala, no hay realmente una correlación aparente entre los niveles de dióxido de carbono y las temperaturas globales. Más aún, ha habido edades de hielo cuando los niveles de CO2 han sido diez o quince veces más altos que los actuales (por ejemplo, en la edad de hielo del Ordovícico). También ha habido veces en que la temperatura iba en aumento mientras que el CO2 descendía y otras en las que el CO2 ascendía pero las temperaturas descendían (durante el Silúrico y el Devónico y durante el Triásico y el Jurásico, respectivamente).

La caída en los niveles de CO2 a fines del Carbonífero y en el Pérmico puede ser atribuida a los pantanos de carbón súper activos que estaban muy ocupados en acumular las gruesas vetas de carbón que proporcionan buena parte de la generación de energía en la actualidad.

Esa caída se mantuvo durante la gran edad de hielo de Karoo (360-260 millones de años atrás), pero comenzó a revertirse después de la extinción Pérmico-Triásica (hace 251 millones de años). Muchos han especulado que las edades de hielo son una causa de las antiguas extinciones en masa, y es posible que haya una conexión. Las fechas de los eventos conocidos de extinción masiva se muestran en la gráfica de biodiversidad que está más abajo.

biodiversidad_en_el_Fanerozoico

La franja gris muestra todas las especies, la azul las especies bien conocidas, la línea azul la tendencia a largo plazo, los triángulos rojos las mayores extinciones en masa y los triángulos amarillos otros eventos menores de extinción. La coordenada de la derecha indica los miles de especies.

La extinción Ordovícico-Silúrica, también conocida como extinción del final del Ordovícico, fue la tercera mayor de las cinco más grandes en la historia de la Tierra en términos de porcentaje de géneros que se extinguieron y la segunda mayor en términos de pérdida de vida en general. En algún momento hace entre 450 y 440 millones de años, ocurrieron dos estallidos de extinción, separados por aproximadamente un millón de años. Nótese que después de cada gran extinción (indicada por los triángulos rojos) la vida rebota con un incremento en la diversidad. Claramente, la vida se fortalece ante un reto (para conocer más sobre extinciones, véase en inglés, Nature, Cruel and Uncaring).

La gráfica de más abajo muestra el CO2, la temperatura y la información sobre las fechas de las edades de hielo en un único ploteo, ¿Tuvo el frío algo que ver con la extinción? Las discusiones campean en la comunidad paleológica. Por otro lado, algunos han sugerido que un aumento súbito en los niveles de CO2 a fines del Pérmico fue el responsable de la extinción Pérmico-Triásica. Es posible que la ciencia nunca lo sepa.

factores_climáticos_del_Fanerozoico

Algo que sí sabemos es que las emisiones humanas de CO2, en el peor de los casos, no pueden ni siquiera aproximarse a la emisión natural de gases de invernadero, incluso en eventos que no dispararon extinciones en masa (véase, en inglés, Could Human CO2 Emissions Cause Another PETM?).

¿Pero qué hay, entonces, en la relación mencionada a menudo entre el CO2 y la temperatura? “En una frase, los modelos teóricos no pueden explicar lo que observamos en el registro geológico”, dice el oceanógrafo Gerald Dickens de la universidad de Rice. “Parece haber algo fundamentalmente equivocado con la forma en que se relacionan la temperatura y el carbono en los modelos climáticos”.

En el pasado ha habido muchos otros factores en acción que afectaron al cambio climático. Este examen, que está limitado a los niveles de temperatura y de dióxido de carbono y a la ocurrencia de edades de hielo, ignora el impacto de traslado continental, de la variación en la actividad solar, de los ciclos orbitales y del posible impacto de los rayos cósmicos sobre el clima terrestre. En nuestro libro presentamos un mayor detalle de estos factores.

Algo interesante para observar es que la existencia de una masa continental en cualquiera de los polos parece ayudar a promover las condiciones de congelamiento. Durante el Devónico, el súper continente Gondwana pasó sobre el polo sur, durante el Carbonífero la capa de hielo polar cubrió el borde sur de Pangea, y hoy en día tenemos a la Antártida a horcajadas de la región polar austral.

Observaciones

Esto concluye nuestro viaje rápido viaje a través de la historia del clima de la Tierra. Hay un cierto número de conclusiones que se puede extraer de nuestro pantallazo sobre el Fanerozoico:

# La temperatura de la Tierra siempre está cambiando.
# A lo largo del tiempo ha habido períodos cuando ha habido mucho más frío que hoy.
# Durante buena parte del Fanerozoico, ha habido mucho más calor que en la actualidad.
# La vida ha persistido tanto durante períodos fríos como cálidos.
# No hay una temperatura “correcta”.
# El dióxido de carbono siempre ha estado presente en la atmósfera terrestre.
# Durante la mayor parte del Fanerozoico sus niveles han sido mucho más altos que los actuales.
# La vida ha persistido tanto en los períodos con altos niveles de CO2 como con niveles bajos.
# Los niveles de CO2 cambian con o sin la contribución humana.
# A lo largo del tiempo ha habido cierto número de edades de hielo. La vida ha soportado múltiples edades de hielo.
# Durante la mayor parte del Fanerozoico no ha habido capas persistentes de hielo polar.

Lo que nos depara el futuro no pueden predecirlo los climatólogos con todos sus modelos computacionales y sus informes de consenso IPCC. La Tierra y su clima están cambiando constantemente; no hay un clima o una temperatura correctos para nuestro planeta. Aquellos que dicen que el CO2 es el factor más importante en el cambio climático, que las emisiones de gases de invernadero causarán un calentamiento global disparado, no tienen una base histórica para tales afirmaciones.

Como ha demostrado la historia del clima de la Tierra, nada de lo predicho por los alarmistas del calentamiento global carece de precedentes. El clima terrestre ha sido más frío que el actual, y también mucho más cálido. Los niveles de CO2 también han sido muchas veces mayores que los actuales, incluso durante las edades de hielo.

Las edades de hielo vienen y se van, causadas por mecanismos que la humanidad no puede controlar. Y después de cada edad de hielo, el mundo se calienta y los glaciares desaparecen solamente para regresar millones de años después. Ningún cambio climático es irreversible. Dados los cuatro mil millones de años de historia terrestre y 542 millones de años de vida compleja, el culpar a la humanidad por 9 000 años de calentamiento global parece algo bastante tonto. Como dice el Eclesiastés: “Lo que ha sido es lo que será, y lo que se ha hecho es lo que se hará; no hay nada nuevo bajo el sol”.

Cuídese, disfrute el interglacial y manténgase escéptico.

NOTA:

La información de este artículo fue extraída de nuestro libro The Resilient Earth y representa la primera mitad de mi presentación para la conferencia “Científicos por la verdad” (Scientist for Truth conference) llevada a cabo en agosto de 2009 en Springfield, Masachussetts. Después de escuchar mi presentación, Dennis Avery, co-autor de “Unstoppable Global Warming: Every 1500 Years”, la bautizó como la “Gran Mirada” sobre el cambio climático, de ahí el título en inglés de esta publicación. Para más información y referencias véanse, en inglés, los capítulos 4, 5 y 6 de The Resilient Earth.

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- “Cambio climático: nuevos datos, nuevos silencios”
- “Calentamiento Global y CO2: un breve resumen”
- ”Cambio climático: las temperaturas bajan y aumenta el CO2”
- ”El mundo se está enfriando”
- ”Cambio climático: la poderosa influencia del sol”

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Artículo original: “The Grand View: 4 Billion Years Of Climate Change”
Autor: Doug L. Hoffman
Fecha: agosto 27, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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