lunes, diciembre 07, 2009

Cambio climático: datos del observatorio Armagh

Temperatura del aire: unas lecturas no tan sorprendentes.

Quiero hacer notar a mis amables lectores que comprendo perfectamente que los datos de una única fuente local no puede extrapolarse a todo el mundo. Sin embargo, sí tienen importancia como referencia, tanto por la extensión del período considerado como por el mantenimiento de las condiciones en que esos datos fueron obtenidos. La información sobre las lecturas de Armagh fue extraída de un artículo de JunkScience.com: Global Warming at a glance.

observatorio_de_Armagh

El observatorio de Armagh, en Irlanda.
 © Armagh Observ.

El observatorio de Armagh (lat.54º21,2’N, long.6º38,9’W) está situado aproximadamente a un kilómetro al noreste del centro de la antigua ciudad de Armagh (cliqueando sobre la imagen superior, podrán acceder a una panorámica interactiva del enclave y de la campiña irlandesa que lo rodea).

Se encuentra ubicado a unos 64 metros sobre el nivel del mar, en la cima de una pequeña colina y en un terreno de bosques y parques naturales de aproximadamente 7 ha. Al norte y al este está limitado por praderas, y del sudeste al suroeste por campos de juego escolares y un parque urbano conocido como “The Mall”. Así, el observatorio se encuentra rodeado por un campo muy similar al que ha existido desde su fundación, en 1790.

Junto al hecho de que la población de Armagh, cuando se la compara con otras ciudades irlandesas y de Reino Unido, ha crecido relativamente poco desde fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX (habitantes: 1816=7 000; 1911=7 600; 1991=14 265), su medioambiente rural ha asegurado que el observatorio sufriera pocos o ningunos efectos microclimáticas urbanos. Además, con un sitio relativamente expuesto, en un clima marítimo suavemente ventoso, cualquier efecto climático urbano que pudiera existir se vería minimizado.

La gráfica siguiente muestra las lecturas máximas, medias y mínimas estacionales y anuales, según fueron ploteadas conjuntamente por JunkScience.com. Esta gráfica fue modificada ligeramente por C 3 Headlines.com para aclarar algunos detalles, aunque sin afectar los datos originales. En el artículo de referencia se podrá encontrar más información, así como datos de precipitaciones y accesos a los registros originales. El período comprendido cubre 160 años, desde 1844 hasta 2004.

Temperatura_del_aire:_1844-2004_Observatorio_Armagh

Temperatura del aire de 1844 a 2004, según registros del Observatorio Armagh.
© JunkScience.com/C3 Headlines.com.

Veamos lo que nos indica esta figura. La tendencia de las temperaturas máximas (azul sobre rojo) indica un aumento muy pequeño. La tendencia de las temperaturas mínimas (rojo sobre azul) muestra una tasa de aumento mayor. Conclusión: los aumentos de la temperatura nocturna y de la temperatura invernal explican el calentamiento general. Armagh casi no se ha hecho más cálido, pero sí se ha hecho menos frío. La línea verde sirve de comparación con la temperatura actual.

Según estos registros, las temperaturas medias muestran en general una tendencia ascendiente de 0,036º C por década.

Existe también un registro más largo, todavía no ploteado, que se extiende desde 1796. Un rasgo importante de la serie más larga es que las temperaturas anteriores a 1825 son, en promedio, 0,75º C más frías que las de Inglaterra central, aunque desde 1840 la diferencia es promedialmente mucho menor, de alrededor de -0,23º C. El efecto final que la tendencia de la serie es de +0,057º C por década.

Como siempre, JunkScience recuerda que las tendencias son muy dependientes de la selección de origen y que las anomalías listadas dependen del período de referencia, por lo cual siempre se debe chequear la compatibilidad de los datos antes de hacer una comparación.

De todos modos, y reseñadas todas las prevenciones correspondientes, creo que lo que muestran estos datos prístinos e ininterrumpidos de un período de 160 años es una idea general de lo realmente acontecido y medido cuidadosamente en un punto dado. El calentamiento general es el que se observa por la recuperación desde la Pequeña Edad de Hielo, y está claramente dentro de los parámetros que se podían esperar desde el fin de la última glaciación.

De hecho, los registros muestran también que la temperatura actual (línea verde de la gráfica) se encuentra incluso por debajo de algunos de los máximos recogidos en Armagh. Para los más olvidadizos, recordaré que a pesar lo que continuamente siguen machacando los medios y los proponentes del calentamiento global antropogénico, 1998 no fue el año más cálido del siglo XX ni de lo que va del XXI, sino que esa distinción corresponde al año 1934, como se vio obligada a reconocer (muy discretamente) la NASA.

Por supuesto, también hay que recordar que las observaciones datan desde antes de que comenzara la industrialización, y desde mucho antes de que se comenzaran a elevar notoriamente los niveles atmosféricos de dióxido de carbono (el tan vilipendiado como necesario CO2).

Para completar la idea, pienso que resultará interesante ver otra gráfica que muestra la evolución de las temperaturas desde el fin de la glaciación de Würm, la última que ha afligido a nuestro planeta. Si bien seguramente formará parte de algún artículo futuro que espero confeccionar, su inclusión permitirá a mis amables lectores una visión más amplia y clara de la realidad del calentamiento global y de la nula, o casi nula, incidencia que los humanos podemos tener cuando nos enfrentamos a los poderes de la naturaleza.

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La temperatura global desde la última glaciación.
© Global Research.com/C3 Headlines

Como corolario, les diré que JunkScience nos indica que también se han registrado variaciones muy significativas en las observaciones de más de 200 años en el régimen de tormentas de Armagh, pese a la naturaleza interior y resguardad del lugar. Esto incluye evidencia de aumento de tormentas hacia fines de la Pequeña Edad de Hielo.

Sin embargo, no hay evidencia de aumento de tormentas a lo largo de los últimos 30 años. Cuando se examinan registros similares en otras estaciones irlandesas, se encuentra alguna evidencia de un posible movimiento hacia el norte de las sendas de tormenta que han afectado a la isla de Irlanda durante los últimos tres decenios.

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Como dice Doug L. Hoffman: “Cuídense, disfruten el interglacial y manténganse escépticos”.

”edad_de_hielo”

domingo, diciembre 06, 2009

Una cena galáctica

Comunicado de Prensa ESO PR 44/09.
Así se forman las galaxias elípticas gigantes.
Una nueva técnica que utiliza imágenes del infrarrojo cercano obtenidas con el Telescopio de Nueva Tecnología de 3,58 metros (NTT) de ESO permite a los astrónomos observar a través de las opacas franjas de polvo de la gigantesca galaxia caníbal Centaurus A, develando así su “última cena” con un detalle sin precedentes: una galaxia espiral más pequeña, actualmente retorcida y distorsionada. Esta imagen asombrosa muestra también miles de cúmulos estelares, esparcidos como gemas relucientes que se agitan en el interior de Centaurus A.
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ESO PR Photo 44a/09 – Una cena para Centaurus A
Esta imagen de la zona central de Centaurus A muestra los restos en forma de paralelogramo de una galaxia que fue engullida hace etre 200 a 700 millones de años. El campo de visión es de unos 4x4 arcominutos.
© ESO
Centaurus A (NGC 5128) es la galaxia elíptica gigante más cercana, a una distancia de unos 11 millones de años-luz. Uno de los objetos más estudiados del cielo austral, ya en 1847 el aspecto único de esta galaxia había capturado la atención del afamado astrónomo británico John Herschel, quien catalogó los cielos del sur y compiló una lista comprehensiva de nebulosas.

Sin embargo, Herschel no podía saber que este aspecto hermoso y espectacular se debía a una opaca franja de polvo que cubre la parte central de la galaxia. Se cree que este polvo sea el remanente de una fusión cósmica entre una galaxia elíptica gigante y una galaxia espiral más pequeña llena de polvo.

Se piensa que hace entre 200 y 700 millones de años esta galaxia consumió, de hecho, una galaxia espiral más pequeña rica en gas, los contenidos de la cual se agitan dentro del corazón de Centaurus A, muy probablemente disparando nuevas generaciones de estrellas.

Los primeros vistazos de las “sobras” de esta comida fueron obtenidas gracias a las observaciones realizadas con el Observatorio Infrarrojo Espacial (ISO) de ESA, que revelaron una estructura de 16 500 años-luz de ancho, muy similar a la de una galaxia barrada pequeña. Más recientemente, el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA resolvió esta estructura en un paralelogramo, que puede ser explicado como el remanente de una galaxia espiral rica en gas cayendo en una galaxia elíptica, retorciéndose y alabeándose en el proceso. La fusión galáctica es el mecanismo más común que explica la formación de estas galaxias elípticas gigantes.
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ESO PR Photo 44b/09 – El alimento de Centaurus A
Dos visiones: a la izquierda una imagen en luz visible obtenida por la cámara gran angular del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, y a la derecha una fotografía en el infrarrojo cercano capturada por el instrumento SOFI del NTT. El campo de visión es de unos 4x4 arcominutos.
© ESO
Las nuevas imágenes SOFI, obtenidas con el Telescopio de Nueva Tecnología de 3,58 mts. en el observatorio de La Silla, de ESO, permiten a los astrónomos conseguir una visión incluso más nítida de esta estructura en la galaxia, libre completamente de polvo obscurecedor. Las imágenes originales, obtenidas por la observación en el infrarrojo cercano a través de tres filtros diferentes (J, H y K), se combinaron utilizando una técnica nueva que elimina el oscuro efecto de pantalla del polvo, lo que proporciona una visión clara del centro de la galaxia.

Lo que descubrieron los astrónomos fue sorprendente. “Hay un claro anillo de estrellas y cúmulos escondido detrás de las franjas de polvo, y nuestras imágenes proporcionan una vista detallada sin precedentes de ella”, dice Jouni Kainulainen, autor principal del artículo que informa sobre estos resultados. “Análisis posteriores de esta estructura proporcionarán claves importantes sobre la ocurrencia del proceso de fusión y cuál ha sido el papel de la formación estelar en él”.
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Vídeo: vistas en luz visible y en luz infrarroja de Centaurus A.
© ESO
El equipo de investigación está emocionado por las posibilidades que abre esta nueva técnica. “Estos son los primeros pasos en el desarrollo de una técnica nueva que tiene el potencial de estudiar nubes gigantes de gas en otras galaxias con una alta resolución y con una forma de costos efectiva”, explica el co-autor Joao Alves. “El conocimiento de la forma en que se forman y evolucionan estas nubes gigantescas es la comprensión de cómo se forman las estrellas en las galaxias”.


Con la mirada puesta en los nuevos telescopios planificados tanto para tierra como para el espacio, “esta técnica es muy complementaria para los datos de radio que ALMA recogerá sobre galaxias cercanas, y al mismo tiempo muestra interesantes caminos de investigación para las poblaciones estelares extragalácticas con el futuro Telescopio Europeo Extremadamente Grande y el Telescopio Espacial James Webb, ya que el polvo es omnipresente en las galaxias”, dice el co-autor Yuri Beletsky.
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Vídeo: dentro de Centaurus A.
© ESO
Observaciones previas realizadas con el instrumento ISAAC del Telescopio Muy Grande (VLT) (en inglés: ESO PR 04/01) reveló que un agujero negro supermasivo acecha dentro de Centaurus A. Su masa equivale a unas 200 millones de veces la de nuestro Sol, y es unas 50 veces más masivo que el que se encuentra en el centro de nuestra Vía Láctea. En contraste con nuestra propia galaxia, el agujero negro de Centaurus A es alimentado continuamente por el material que cae hacia él, haciendo que esta galaxia gigante sea muy activa. De hecho, Centaurus A es una de las radiofuentes más luminosas del cielo (de ahí la “A” en su nombre). En las imágenes de radio y de rayos-X, también se observan chorros de partículas de alta energía provenientes de su centro.

La nueva imagen de Centaurus A es un ejemplo maravilloso de cómo la ciencia de frontera puede ser combinada con aspectos estéticos. Hermosas imágenes de Centaurus A han sido obtenidas en el pasado con el VLT de ESO (ESO photo 05b/00) y con la Cámara Gran Angular del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en La Silla.

MAS INFORMACIÓN:

Esta investigación fue presentada en un artículo de Astronomy and Astrophysics (vol. 502): “Uncovering the kiloparsec-scale stellar ring of NGC5128”, by J.T. Kainulainen et al.

El equipo está integrado por J. T. Kainulainen (University of Helsinki, Finland, and MPIA, Germany), J. F. Alves (Calar Alto Observatory, Spain and University of Vienna, Austria), Y. Beletsky (ESO), J. Ascenso (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics, USA), J. M. Kainulainen (TKK/Department of Radio Science and Engineering, Finland), A. Amorim, J. Lima, F. D. Santos, and A. Moitinho (SIM-IDL, University of Lisbon, Portugal), R. Marques and J. Pinhão (University of Coimbra, Portugal), and J. Rebordão (INETI, Amadora, Portugal).

SOFI (vástago de ISAAC) es una cámara infrarroja espectral adosada al Telescopio de Nueva Tecnología de 3,58 metros (NTT) de ESO, y es también una versión simplificada del brazo de Onda Corta de ISAAC del Telescopio Muy Grande.

ESO (European Southern Observatory = Observatorio Austral Europeo), es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el sostén de 14 países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.

ESO lleva a cabo un ambicioso programa enfocado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación con base en tierra que permitan a los astrónomos realizar importantes descubrimientos científicos. También cumple un papel de liderazgo en la promoción y organización de cooperación en la investigación astronómica.

ESO opera tres lugares únicos de observación de clase mundial en la región del desierto de Atacama en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Telescopio Muy Grande, el observatorio de luz visible más adelantado del mundo.

ESO es también el socio europeo del revolucionario telescopio ALMA, el mayor proyecto astronómico de la actualidad.

Actualmente, ESO se encuentra planificando un telescopio óptico/infrarrojo cercano de 42 metros, el E-ELT (European Extremely Large Telescope = Telescopio Europeo Extremadamente Grande), que llegará a ser “el mayor ojo mundial en el cielo”.
Observatorio_La_Silla

Observatorio de ESO en La Silla, desierto de Atacama, Chile.

© ESO

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Últimos comunicados de prensa de ESO publicados en este blog:
- ESO PR 43/09: Una bomba estelar a punto de estallar
- ESO PR 42/09: La extraña química del Sol
- ESO PR 41/09: Nueva luz sobre el esqueleto cósmico
- ESO PR 40/09: Un colorido joyero cósmico
- ESO PR 39/09: Descubren 32 nuevos exoplanetas

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Artículo original: ESO Press Release 44/09.aquí
Título: “Watching a Cannibal Galaxy Dine”
Fecha: noviembre 20, 2009
Enlace con el artículo original:
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sábado, diciembre 05, 2009

Shiva, matador de dinosaurios

En definitiva, ¿por qué se extinguieron los dinosaurios?

Impacto cósmico
Hay un cierto número de científicos que no cree en la teoría de que un impacto de asteroide eliminó a los dinosaurios. Destacan la evidencia de que algunas especies de saurópodos pudieron haber sobrevivido al impacto de Chicxulub (ampliamente saludado como el “arma humeante” en la extinción de los dinosaurios) como prueba de que el acontecimiento no fue, sencillamente, lo suficientemente grande como para ser un golpe noqueador.

Ahora, según Sankar Chatterjee de la universidad Tecnológica de Texas, una nueva información refuerza su idea de que un impacto mucho mayor, al que le ha dado el nombre de Shiva, fue el que realmente aniquiló a los dinosaurios.

El Dr. Chatterjee a descubierto un cráter más grande, mucho más grande, en la India. Con una edad estimada de 65 millones de años, la masiva estructura de suelo marino fue creada aproximadamente en la misma época de otros cráteres de impacto y de la extinción KT (Cretácico-Terciaria).

Aunque el lugar se ha desplazado desde su formación por causa de la extensión del suelo marino, la formación tiene aproximadamente unos 600 kilómetros de largo por unos 400 kilómetros de ancho. Se cree que un cráter de ese tamaño solamente pudo ser causado por un asteroide o cometa de unos 40 kilómetros de diámetro. La explosión causada por el impacto puede haber sido cien veces mayor que la creada en Chicxulub.

El cráter Shiva se encuentra localizado debajo del océano Índico, al oeste de Mumbai, India. Chatterjee lo bautizó así en honor a Shiva, el dios hindú de la destrucción y de la renovación.
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Reconstrucción tridimensional del cráter Shiva, frente a las costas de Mumbai, India. La capa superior de estratos del Cenozoico de 7 km de espesor ha sido eliminada para mostrar la morfología del cráter, de unos 500 km de diámetro.
© S. Chatterjee
En la época de la extinción KT, la India estaba ubicada sobre el punto caliente de Reunión, en el océano Índico. El material caliente que surgió del manto inundó porciones de la India con una enorme cantidad de lava, creando una meseta conocida como Trampas del Decán. Se ha sugerido que o el cráter o las Trampas del Decán asociadas con el área son la razón por las grandes reservas de petróleo y de gas natural en la región.

Chatterjee presentó sus últimos hallazgos sobre Shiva en el encuentro anual de la Geological Society of America en Portland, Oregón, el 16 de octubre de 2009. Ha identificado una montaña submarina llamada Bombay High, frente a las costas de Mumbai, que alcanza una altura de 5 km. sobre el suelo oceánico (aproximadamente, la altura del monte McKinley) y está rodeada por el borde del cráter de Shiva.

El análisis del Dr. Chatterjee muestra que se formó a partir de una elevación súbita de magma que destruyó la corteza terrestre en el área y empujó rápidamente la montaña hacia arriba. Arguye que ninguna otra fuerza que no sea el rebote de un impacto pudo haber producido esta clase de elevación vertical.

En una publicación anterior, Chatterjee había presentado más argumentos:


Las secciones del límite KT en la India, si bien casi totalmente destruidas por las lavas del Decán, han producido una anomalía de iridio, rocas alcalinas fundidas ricas en iridio, cuarzo chocado, espínulas ricas en níquel, vidrio vesicular rico en níquel, esférulas sanidinas, fullerenos, esmagtitas de vidrio alterado, y depósitos de tsunami. Los últimos dinosaurios aparecen inmediatamente por debajo de la capa con anomalía de iridio. La sincronización de las Trampas del Decán con el límite KT, su proximidad geográfica con el cráter, y la ocurrencia de una gruesa capa de cuarzo chocado debajo del flujo de lava más inferior, implican fuertemente que el vulcanismo del Decán pudo haber sido disparado por el impacto Shiva. Este impacto fue tan intenso que produjo varias anomalías geodinámicas: desgajó y deformó el manto litosférico a lo largo del margen occidental índico y contribuyó a una gran reorganización de placas en el océano Índico nor-occidental. Esto resultó en un desplazamiento de 500 kilómetros de la cordillera Carlsberg e inició el rifting entre la India y las Seychelles. El impacto oblicuo pudo haber generado una asimetría de diseminación, asociada posiblemente con la súbita aceleración hacia el norte de la placa de la India en el Terciario temprano.

Durante el Cretácico tardío la India fue una isla-continente muy parecida a lo que es Australia hoy en día. El sub-continente no alcanzó su posición familiar en el sur de Asia hasta hace unos 50 millones de años, cuando colisionó con ese continente. El Cretácico tardío fue también un período de gran actividad volcánica, una época en la que erupciones enormes crearon campos de basalto de hasta dos kilómetros de espesor.

Antes del descubrimiento del cráter de Chicxulub, estas erupciones habían sido propuestas como una explicación de la muerte de los dinosaurios, alterando el clima y apresurando su extinción. Aún después de que Walter Álvarez descubriera depósitos de iridio alrededor del mundo y de la identificación del cráter de Chicxulub en Yucatán, algunos pensaban que las erupciones eran una causa importante de contribución a la extinción.
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El mundo hace unos 66 millones de años, en la época del límite KT, cuando se extinguieron los dinosaurios.
© Scotese
Investigaciones posteriores del cráter revelaron ricos depósitos de cuarzo chocado y de iridio, minerales que comúnmente se encuentran en lugares de impacto. Más importante aún, las rocas sobre y debajo de Shiva lo fechan 65 millones de años atrás, en la época de la extinción KT. Por lo tanto, el Dr. Chatterjee propone que un objeto de 40 kilómetros de diámetro colisionó con la Tierra frente a las costas de la India y forzó la irrupción de enormes cantidades de lava en las Trampas del Decán. Además de matar a los dinosaurios hizo que las islas Seychelles se separaran de la India. Por largo tiempo, estas islas y el lecho marino que las rodea han parecido anómalas para los geólogos, ya que están compuestas por roca continental, en lugar de roca oceánica. Parecen más una pequeña porción de masa continental que genuinas islas oceánicas.

Algunos dicen que el complejo Shiva agrega peso a la teoría de que la extinción KT fue causada por una fragmentación asteroidal masiva y su posterior choque con la Tierra en varios lugares, algo conocido como “teoría de impacto múltiple”.

La investigación exhaustiva de fechado en Chicxulub sugiere que el impacto ocurrió unos 300 000 años antes que la extinción de los dinosaurios, lo que significa que en realidad debería haber dos capas de eyecciones. El que nadie haya notado previamente dos capas distintas podría ser explicado por el hecho de que la acumulación de sedimentos en la mayoría de las rocas es tan lenta que las dos capas se fusionarían. Después de todo, 300 000 años es apenas un parpadeo en términos geológicos.

Alternativamente, podría ser que nadie haya estado buscando dos capas, de modo que no habrían detectado la doble señal o que hayan ignorado su significación. De hecho, en algunos lugares se han encontrado dos capas de iridio. Uno de esos lugares está en Anjar, un pueblo indio al norte del sitio de impacto.
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Representación artística de un impacto de asteroide sobre aguas poco profundas.
© Don Davis/NASA
Esto es un ejemplo excelente de cómo la ciencia está continuamente actualizándose y refinándose. Esta nueva información no hace que Walter Álvarez esté equivocado o que sea un mal científico, al igual que las teorías de Einstein no probaron que Newton estuviera equivocado. Demuestra, meramente, que había más en los eventos cataclísmicos que ocurrieron hace 65 millones de años de lo que se había sospecha en primera instancia. Como siempre, la ciencia no descansó sino que continuó buscando más evidencia, lo que llevó a nuevas conclusiones. También pone de manifiesto cuan peligroso lugar es el sistema solar en el que realmente vivimos.

Ahora parece que el impacto de Chicxulub, tan malo como fue, también fue apenas un disparo de advertencia. Los dinosaurios, la forma dominante de vida en el planeta de entonces, no tomó cuenta del indicio y no evolucionó lo suficiente como para crear un programa espacial capaz de desviar asteroides subsiguientes. Sic transit gloria mundi.

La imagen que ha surgido requiere un conjunto de coincidencias, pero ya antes he hecho notar en este blog que, dados unos mil millones de años o algo así, puede suceder cualquier conjunto de coincidencias, y quizás más de una vez. La naturaleza verdadera del universo se revela en la cadena de acontecimientos que sucedió.

El escenario fue más o menos así: primero, dos de los mayores impactos de la historia acontecieron con 300 000 años de diferencia entre uno y otro; segundo, los impactos coincidieron con uno de los mayores períodos de actividad volcánica en los últimos mil millones de años; y tercero, uno de ellos golpeó justo en el lugar donde los volcanes eran más activos. Como lo describió “The Economist”, “lo que realmente mató a los dinosaurios fue una sarta de atroz mala suerte.

Cuídense, disfruten el interglacial y manténganse escépticos.
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”dinosaurio_muriendo_TheResilientEarth”

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Artículo original: “Shiva The Dinosaur Killer”
Autor: Doug L. Hoffman: “The Resilient Earth”
Fecha: diciembre 03, 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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viernes, diciembre 04, 2009

Cambio climático: gráficas y escalas

No basta con ver, sino que también hay que saber ver.

Este más que interesante artículo de JunkScience nos ayuda a tener una perspectiva más clara de las formas en que se puede influir en nuestra percepción de las cosas, aún diciéndonos toda la verdad. Mantengámonos con la mente alerta y seamos siempre desconfiados. Es la mejor forma de prevenir los engaños.

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Muchos han preguntado porqué las gráficas de JunkScience lucen muy diferentes a las que se ven en los medios o a las publicadas por el IPCC (Intergovernamental Panel on Climate Change = Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) y por ACIA (Arctic Climate Impact Assessment = Evaluación del Impacto Climático Ártico). Además de las diferencias obvias que surgen por la utilización o no de software gráfico flash, imágenes bonitas o artificios 3D, hay una única variante significativa: la escala. Probablemente podríamos extendernos en largas explicaciones, pero probablemente una simple demostración resultará más sencilla y mucho más efectiva.

Las gráficas que siguen fueron generadas, todas ellas, con datos idénticos:

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Temp.Global 1856-2005: Escala 1© JunkScience.com

 Temp._Global_1856-2005_escala_2

Temp.Global 1856-2005: Escala 2© JunkScience.com

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Temp.Global 1856-2005: Escala 3© JunkScience.com

Aquí las tienen, cada gráfica producida a partir de los mejores datos disponibles (los mismos datos) pero que son todas ellas visualmente distintas.

La primera, aunque carece de la amplitud necesaria como para un examen detallado fácil, es quizás la visualmente más acertada pero la menos útil. Claramente, la temperatura global ha seguido una tendencia general de calentamiento, aunque la serie y este calentamiento son muy pequeñas comparadas con, digamos, la variación estacional.

De la misma forma, los dos órdenes de magnificación de magnitud del dióxido de carbono (al escalar las partes por millón en un rango de 10K) ha logrado que nuestro gas traza sea visible al mismo tiempo que mantenemos la perspectiva (el doble de una minúscula parte de la atmósfera sigue siendo una fracción muy pequeña de la atmósfera).

Nuestra gráfica siguiente es una especie de mezcla, restringiendo un poco la variación de temperatura cuando se la compara con la mayoría de las publicaciones, pero haciéndola lo suficientemente grande como para observar rápidamente la variación. La representación de un aumento rápido del dióxido de carbono se logra al escalarlo contra una pequeña porción del rango válido. ACIA, en esta gráfica, se las ingenia para mostrar virtualmente un cambio perpendicular lo que da la impresión de ser un 500% mayor sobre los niveles de fondo y que encaja perfectamente con una representación de la infame gráfica del “palo de hockey”, cuando en realidad el cambio total del dióxido de carbono atmosférico está por debajo del 35%. Está bien, esa es la impresión que quieren causar, suponemos, aunque pensamos que es una muestra de pésimo trabajo gráfico.

Finalmente, nuestro tercer diagrama muestra una variación de temperatura sin restricciones, utilizando el máximo espacio de ploteo a los efectos de presentar fácilmente los cambios de temperatura (si bien altamente magnificados) y con una también grandemente aumentada pero proporcionalmente correcta representación del gas traza (316-377 ppmv de CO2 anual – Keeling y Whorf, mayo 2005, valores faltantes omitidos). Es nuestra gráfica preferida y del estilo de las que presentamos. Ciertamente, amplifica mucho el cambio aparente de temperatura y, si esto preocupa a los lectores, simplemente visualicen al mundo como relativamente plano a 14ºC ± 0,7ºC y estarán jugando el partido dentro del campo.

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Creo que, como regla general, lo inmediato y lo cercano nos complica y nos hace perder la perspectiva del mundo que nos rodea. El árbol y el bosque son reales, y ambos deben ser considerados. Pero, como dice el viejo aformismo: no dejes que el árbol te impida ver el bosque.

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Como dice Doug L. Hoffman:
“Cuídense, disfruten el interglacial y manténganse escépticos”.

”edad_de_hielo”

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Artículo original: “Global Warming at a glance”
Fecha: , 2009
Enlace con el artículo original:
aquí
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jueves, diciembre 03, 2009

El misterio de los sobrevuelos a la Tierra

Algunas veces, al realizar un pasaje cerca de nuestro planeta, las astronaves aceleran o frenan más de lo debido.

nave_Rosetta
El misterio de la anomalía de los sobrevuelos se ha hecho más extraño aún. Desde principios de la década de 1990 los científicos y controladores de misión han detectado que algunas naves experimentan cambios inesperados en su velocidad durante los sobrevuelos a la Tierra. La inexplicada variación es extremadamente pequeña y ha ocurrido tanto con pérdida como con ganancia de velocidad, pero estas alteraciones no son predichas por la física fundamental.

La anomalía no sucede con todas las naves, pero los científicos estaban esperando lograr un mayor conocimiento sobre el asunto cuando la astronave Rosetta pasara cerca de la Tierra el 13 de noviembre de 2009 para conseguir un empujón gravitatorio en su viaje a un encuentro con un cometa en 2014.

Sin embargo, con gran desencanto de todos (lo que ha profundizado el misterio), Rosetta no experimentó la anomalía de sobrevuelo durante su pasaje cerca de la Tierra, aún cuando la misma astronave sí la sufriera cuando se acercó a la Tierra en 2005 (pero tampoco la experimentó en su pasaje siguiente, en 2007).

“Es un misterio lo que está sucediendo con estos sucesos gravitatorios”, dijo Trevor Morley, el especialista principal en dinámica de vuelos que trabaja con Rosetta. “Algunos estudios han buscado respuestas en nuevas interpretaciones de la física actual. Si se probara ser correcto, estaríamos ante algo absolutamente removedor”.

En los casos de los sobrevuelos en que fue detectada la anomalía, Morley dijo que la manifestación había sido “la incapacidad de lograr nada parecido a una correlación razonable de una órbita con un arco de datos radiométricos que abarca tanto el intervalo pre- como el post-perigeo (el punto más cercano a la Tierra)”.

En los sucesos en que se notó una anomalía, el cambio ha sido muy leve, pero detectable. “En cada uno de los casos, únicamente se pudo establecer una correlación razonable de datos insertando un cambio artificial de velocidad a lo largo de la dirección de la velocidad orbital en la proximidad del perigeo”, agregó Morley.
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La Tierra creciente, vista por Rosetta.

© ESA/NASA
Para este sobrevuelo, el equipo realizó ajustes en el software para estimar una maniobra impulsora en el perigeo, alineada a lo largo de la velocidad orbital. Pero después de analizar los datos radiométricos recogidos por las estaciones terrenas de ESA y NASA, no se observó nada anómalo.

“La diferencia en la calidad de la correspondencia de los datos fue absolutamente insignificante”, dijo Morley. “En el tercer y último sobrevuelo de Rosetta a la Tierra, no hubo anomalía”.

Se han propuesto varias ideas en un intento de explicar la causa de la anomalía, pero nadie ha sido capaz hasta ahora de establecer exactamente esa causa.

Las ideas van desde efectos de marea en el medioambiente cercano a la Tierra, arrastre atmosférico, o la presión de la radiación emitida o reflejada por la Tierra, hasta posibilidades mucho más extremas, tales como la materia oscura, la energía oscura o variaciones no vistas anteriormente en la relatividad general.

Un equipo estadounidense de investigación, liderado por el ex-científico de la NASA John Anderson, incluso está estudiando la posibilidad de que la rotación de nuestro planeta esté distorsionando el espacio-tiempo, el entramado fundamental del universo, más de lo esperado, y que esté afectando a las espacionaves cercanas. Pero todavía no hay ninguna explicación de cómo podría suceder algo así.

Por si fuera poco, nadie puede explicar por qué algunos sobrevuelos experimentan la anomalía y otros no.

El misterio continúa.
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Artículo original: “Mystery of the Flyby Anomaly Endures”
Autora: Nancy Atkinson
Fecha: noviembre 23, 2009
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aquí
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